No es fácil vivir con el sueldo de un maestro/profesor. De hecho no es raro que trabajen en dos escuelas o tengan una segunda chamba para poder llegar a fin de mes.

Un buen ejemplo de este problema es Nina Skye, una maestra de kinder que en sus horas libres decidió emprender en la industria del porno. La apuesta, en principio, funcionó de maravillas y recibió USD 2.500 por su primera grabación.

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Sin embargo, luego pasó lo que suele ocurrir en estos casos. Las autoridades y apoderados de la escuela -cristiana, más encima- terminaron por descubrir las actividades paralelas de la Tía Nina y se engrifaron.

En el colegio le pidieron que renunciara a su carrera en el porno y también le ofrecieron consejo, pero Nina Skye rechazó ambas opciones y acabó siendo despedida.

“Hay un gran estigma asociado con el porno y cómo la sociedad lo mira. Pero yo no soy así, tengo una menta abierta y no juzgo a nadie”, se defendió Skye a la cadena Fox.

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Si bien coincidimos con ella en que existe un estigma exacerbado hacia la actividad, igual debemos decir que perseguir una carrera en el cine XXX, siendo docente de una escuela cristiana, no fue el movimiento más sabio en la vida.

Pese a ello, Nina Skye dijo que perseverá en sus sueños:

“Amo enseñar. Amo el sexo. Si puedo hacer ambos, lo seguiré haciendo”

Suerte. Mucha suerte.
 

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