Era inevitable. Desde que Cuba y Estados Unidos decidieron ir poniendo fin gradual a sus tensiones de más de medio siglo, la isla comenzaría a ser absorbida por la cultura que campea en el resto del mundo. La visita de Obama fue el puntapié inicial, luego vino un partido de béisbol entre la selección cubana y los Tampa Bay Rays, la llegada del primer crucero con turistas desde EE.UU., y el “broche de oro” acaba de ser el cierre del mítico Paseo del Prado para el primer Havana Fashion Show.

Detrás de la idea, la marca Chanel y el diseñador alemán Karl Lagerfeld, quien es reconocido amante del chachachá y del “Mambo Number Five”, y que cada vez parece más un muñeco de cera.

El evento, por cierto, es la apertura de la isla al mundo de las celebridades. Entre los asistentes al desfile estuvieron:

Tilda Swinton

Vin Diesel

…y Gisele Bündchen

Sí, la modelo brasileña muy suelta de cuerpo, usando una boina al estilo Che Guevara, como si nunca hubiese habido historia detrás del símbolo. Lo cierto es que Chanel también utilizó el recurso en la pasarela:

El golpe final a la revolución es que dentro del desfile también participó Tony Castro (el muchacho de la foto central), nieto del mismísimo Fidel.

Claramente, soplan nuevos vientos en La Habana, Cuba.