Al igual que el sol, la estupidez de Donald Trump no se puede tapar con un solo dedo. El ataque no es gratuito ni metafórico, sino que viene después de ver una y otra vez fotos como esta.

 

Como todos saben este lunes hubo un eclipse solar. La recomendación médica en todo el mundo fue no mirar directamente al sol, sino que utilizar gafas con protección, para no arriesgar posibles daños en la retina de los ojos.

Y, en principio, Trump siguió el consejo.

 

Pero por mucho que sus asesores le hayan advertido “señor, no mire directamente al sol”, Trump volvió a demostrar que su edad mental se sitúa entre los dos y los cuatro años.

 

No tenemos idea de qué punto estaba tratando de hacer, pero sobre la base de este comportamiento podemos intuir que ocurrirá cuando alguien le diga “señor, la caca no se come”.