Todos sabemos que la historia es un proceso, pero esos procesos muchas veces quedan sacramentados en un día en particular.

Hoy es uno de esos días.

Después de 53 años en la ley del hielo, Cuba y Estados Unidos decidieron sacudirse de las añejas vestimentas de la guerra fría para ponerse en la buena. En una pesadilla para los extremistas, sus respectivos líderes, Raúl Castro y Barack Obama comunicaron los alcances del acuerdo, entre los que destacan los siguientes puntos:

  • Conversaciones para reestablecimiento de embajadas en los próximos meses
  • Permisos para viajes a Cuba (visitas familiares, trabajos periodísticos, actividades religiosas y educacionales, deportistas y proyectos humanitarios, entre otros)
  • Se facilita el envío de remesas de EEUU a Cuba, desde 400 a 2.000 dólares
  • Se autoriza a viajeros estadounidenses a importar hasta 400 dólares de productos cubanos, con un límite de 100 dólares para tabaco y alcohol
  • Compromisos con los derechos humanos y la democracia en la isla
¿POR QUÉ AHORA?

El anuncio de estas medidas se realizó luego de que ambas naciones acordaran intercambio de presos políticos. Por un lado Cuba liberó a Alan Gross, ciudadano estadounidense acusado de espionaje, mientras que Estados Unidos dejó fuera de las barras a tres cubanos (Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.

En la negociación, uno de los nexos clave fue el Papa Francisco I.

LAS FRASES

Raúl Castro, líder cubano, recordó que el acuerdo no termina con el bloqueo económico que oprime a la isla, pero sin dudas es un paso en ese camino. A la hora del resumen, indicó:

“Debemos aprender el arte de convivir en forma civilizada, con nuestras diferencias”

En el caso de Barack Obama, quien inició su discurso en español y la frase “Todos somos americanos”, apuntó que una nueva mirada al conflicto puede llegar a resolver el conflicto entre ambas naciones.

“Estos 50 años han mostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es hora de un nuevo enfoque”