En Chile han cambiado muchas cosas en los últimos cuatro años. Sin embargo, hay algo que no variará ni en 4, ni en 10, ni en 50 ni en 200 años. Chile es un país sísmico. Con el recuerdo vivo del terremoto 8,8 Richter del 27 de febrero de 2010, el país nuevamente sufrió con una sacudida de la naturaleza: la noche de este martes, un sismo 8,3 Richter afectó a la zona del Norte Grande, causando una inmediata alerta de tsunami.

Esta vez, a diferencia del 27F, los servicios de emergencia actuaron de manera mucho más diligente, con medidas que ayudaron a reducir el daño en la población civil (hasta el momento se registran seis víctimas fatales). ¿Uno de los elementos destacados? El Sistema de Alerta de Emergencias (SAE), un protocolo que llamó a la gente a evacuar las zonas inundables ante la opción de maremoto y que se propagó a través de mensajes de texto a los celulares del área afectada.

El SAE comenzó a cranearse luego del 27F y se inspiró en tecnologías similares que se utilizan en Japón para los mismos efectos o en Estados Unidos, donde también se usa para ayudar en caso de secuestro de niños -Alerta Amber-. Costó 3 mil 800 millones de pesos y fue lanzado oficialmente por la Onemi, el pasado 24 de enero.

Según el sitio web del SAE,  la alerta:

  • Se emite en caso de tsunami, sismos de mayor intensidad, erupciones volcánicas e incendios forestales con amenaza a viviendas.
  • Se despacha automáticamente vía texto a zonas georeferenciadas
  • No está afectada por congestión de redes celulares, ya que usa otros canales de frecuencia para llegar a los teléfonos

Si bien el servicio no está disponible para todos los celulares, ya son más de 150 modelos los que incorporan la tecnología (puedes ver la lista completa acá).

La gran pregunta: ¿cómo funcionó en la práctica? Varios usuarios publicaron en YouTube y Twitter su experiencia con el SAE

Quedan cosas por mejorar (cobertura), pero el SAE demostró ser una gran herramienta en un momento de real necesidad.