La colombiana Ana Sofía Henao es tan guapa que la mente entra en trances que distorsionan la realidad.

Antioqueña de nacimiento, Henao se ha convertido en una de las modelos más emblemáticas de una nación en la que la belleza brota en cada esquina. Marcas de lencería, trajes de baño, jeans y cervezas son parte de un extenso currículo de pasarelas.

Fuera de ese mundo, Ana Sofía disfruta de cosas simples como un helado de chocolate. Estudió en un colegio de monjas, no le tiene miedo a las películas de terror y se refugia en la literatura: le gustaría escribir e ilustrar libros de niños y su frase de cabecera en la vida -y en Instagram- es “lo esencial es invisible a los ojos” del libro “El Principito”.