Luis XVI, Marat, Danton, Robespierre. Todos seguramente habrían perdido la cabeza al enfrentarse a los ojos verdes de Camille Rowe, la nueva sensación de la moda francesa. Descubierta en 2008, mientras tomaba un café en su época universitaria, la muchacha ha vivido un período alucinante arriba de las pasarelas. Su arrolladora belleza la puso en tapas de Vogue, Marie Claire y otras tantas revistas couché de alta costura. Varias marcas se la pelean y hoy es parte de una campaña de Christian Dior, donde besa al ondero actor, Robert Pattinson.

Si bien también ha trabajado para compañías de alto perfil, como Louis Vuitton, Gap, Abercrombie & Fitch y Tommy Hilfiger, es su ultimo trabajo con Dior el que parece estar abriéndole el mercado estadounidense, de una manera definitiva. Sobre todo, porque según la industria mediática amarillista que rodea a Hollywood, los calugazos con Pattinson habrían continuado días después y sin presencia de cámaras.

Anteriormente, Camille fue vinculada con Andrew VanWyngarden, vocalista del MGMT y quien debería darse con una piedra en el pecho, si es que efectivamente ella puso sus ojos en él.

¿Algo más? No mucho. La silueta de Camille aún exuda misterios por resolver.