Joan Harris parece destinado a ser el papel que definirá la carrera de Christina Hendricks. El personaje de la serie “Mad Men” le ha dado a la actriz las medallas de honor necesarias para ser reconocida mundialmente.

Nacida en Knoxville, Tennessee, Christina siempre mostró un interés por la actuación y destacó en algunos musicales infantiles. Luego, entre los 18 y los 27, le dio espacio al modelaje, lo que incluyó una extraña aparición en “Playboy” (no tengas miedo de hacer clic, el link es apto para el trabajo). Pero las tablas seguían en su mente y la TV fue la primera que le abrió las puertas. Tuvo varios roles menores en series como “Firefly”, “ER” o “Angel”, hasta que en 2007 apareció en “Mad Men”.

Ahí, además de destacar por sus capacidades dramáticas, se convirtió en un ejemplo de belleza diferente al raquítico y poco saludable canon que impone la industria de la alta costura. Christina es voluptuosa y curvilínea. “Es absolutamente fabulosa. Necesitamos más de estos modelos a seguir”, declaró la ministra de Equidad británica, Lynne Featherstone, en 2010.

¿Lo malo? Es muy probable que en 2014 estaremos viendo la última temporada de “Mad Men”. Y la propia Christina es la que dio el chivatazo. “Siempre ando diciendo que quiero este trabajo para siempre. Pero, tristemente creo que esta será la última temporada. Pienso que Matthew Weiner, nuestro creador, tiene una historia muy específica que quiere contar. Sabiendo que tienes un final, puedes escribir hasta ese punto, así que no es algo abierto y creo que merece un buen cierre”.

Para no dejar dudas, incluso, da señas de que busca un nuevo trabajo. “Quiero estar en “Homeland” porque amo su suspenso, pero también quiero estar en “Game of thrones”. Quiero usar pieles, cuernos y montar en el lomo de un caballo”, contó a “The Hollywood Reporter”, sin imaginar quizás todas las imágenes GIF que pueden generarse luego de esas cabalgatas.

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