Emma Glover era una persona como cualquier otra, una asalariada que trabajaba en una oficina de lunes a viernes y que estaba aburrida de la rutina. Un día, tratando de escapar del infierno cotidiano, mandó un set de fotos a una agencia de modelos y desde ahí su vida cambió.

La londinense se transformó en favorita de revistas como Zoo Magazine, Loaded y la página 3 de tabloides como The Sun o The Daily Star, algo así como La Bomba 4 de La Cuarta. También se hizo rostro de algunas marcas como Lynx o Pabo Lingerie, al mismo tiempo que se convirtió en una respetable jugadora de poker.

Emma Glover ama ganarse la vida delante de una cámara fotográfica y esa pasión la comparte con sus fanáticos, en su sitio web, así como en sus cuentas de Twitter e Instagram.

En XY, tocados por su generosidad la nombramos la #ChicaXY de hoy y le brindamos el siguiente homenaje: