El último fin de semana de junio será difícil de borrar en la cabeza del joven empresario chino Eric Xu. El tipo de 25 años asistió a la inauguración del Club Lava y sacó premio por ser el cliente que más dinero gastó en la noche: cerca de 6.500 dólares. ¿El galardón? Un beso de 10 segundos con Gan Lu Lu, una de las modelos más famosas del gigante asiático. “Valió la pena todo lo que gasté. Ella es muy famosa, aunque nunca tendría una cita con ella, pues es una celebridad y no tendríamos privacidad”.

¿Qué tan famosa es Lu Lu? Hasta febrero de 2011 solo la conocían en su familia y entre sus amigos. Un día, su madre Lei Bing quiso encontrarle un pololo y para promocionarla entró al baño con una cámara y grabó a su hija desnuda. El resultado lo subió a internet, transformándose en un fenómeno viral que ningún programa de censura gubernamental pudo controlar. Gan, instantáneamente, se transformó en una chica deseada por la industria de la publicidad, comenzó a modelar y se transformó en rostro habitual en salones de automóviles y cuanta expo o feria se organizaba en el país.

“El cuerpo de mi hija no me pertenece. Pertenece al público y a los fans. La sociedad nos necesitaba y lo que hacemos es sacar provecho de la industria del entretenimiento. Es un pequeño sacrificio que mi hija hizo”, declaró alguna vez Bing, respondiendo a las críticas por transformar a Lu Lu en un objeto de deseo.

En todo caso, a ella no le importa mucho y se ha ido perfilando como la “reina del escote”. El día que fue a Club Lava recibió 40 mil dólares solo por asistir a la inauguración. Lu Lu quedó contenta con el beso, sin embargo, su sueño es casarse con un singapurense. “Si me caso con un hombre de Singapur y tengo la oportunidad de convertirme en una ciudadana de ese país, sería como ganarse la lotería. Mantendré mis ojos abiertos para cualquier gran tipo que venga en mi camino”, declaró hace unos días a Yahoo!