La Copa Confederaciones que se juega en Brasil, previa al Mundial 2014, ha estado opacada por las masivas protestas que se viven en el país y que demandan mayor igualdad social. Sin embargo, alrededor del certamen pasan cosas. Se habla de la excelencia ofensiva de España, de una selección local deslucida, pese a la presencia de Neymar, y de los 23 goles que recibió Tahiti en apenas tres partidos. También hay muchas palabras para Inés Sainz.

En tierra de garotas, la periodista mexicana sedujo a las tropas masculinas que cubren el torneo: la siguen, le sacan fotos, la entrevistan e incluso la nombraron la musa del evento futbolero.

Sainz tiene 35 años, se graduó en derecho tributario, es cinturón negro de taekwondo, pero su verdadera pasión es estar al borde de la cancha, haciendo el trabajo para TV Azteca. Estuvo en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. La revista FHM, ese año, la colocó en el quinto puesto de las reporteras deportivas más lindas del mundo. Otros la conocen como la Sara Carbonero mexicana.

En 2010 -año movido para ella- vivió quizás la experiencia más desagradable en su labor. Mientras esperaba al astro de fútbol americano, Mark Sánchez, los jugadores de los New York Nets le dijeron pesadeces y le tiraron cosas desde el vestuario. Tras una investigación de la NFL, el dueño de la franquicia tuvo que pedirle disculpas. Luego del exabrupto, Playboy le ofreció posar desnuda. Ella se negó.

En Brasil ha vuelto a las portadas y se lo toma con naturalidad. “Estoy hace diez años en el medio. A una mujer siempre le gusta que la admiren y como no soy una periodista típica, llamo la atención”, afirmó a Estadio Vip. Consultada sobre su trabajo rodeada de machos, agregó: “Tengo tres hermanos, todos hombres, estoy muy acostumbrada a los ambientes masculinos. Los periodistas son respetuosos conmigo, me divierte eso de ser una musa”

Para seguirla en Twitter: @InesSainzG

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