La austríaca Iris Kavka tiene una habilidad suprema: cada vez que se pone frente a una cámara es capaz de desatar experiencias oníricas que se conectan con un erotismo que reposa en acecho, tal como un volcán a punto de hacer erupción.

Ese detalle es perceptible en su mirada y en el tremor de sus labios.

Algunas marcas de alta lencería descubrieron esa pasión a punto de ebullir y le han dando un grado más de profundidad al poder seductor que emana desde la piel de Iris.

Un buen ejemplo de ese poder aparece en su trabajo con Incanto:

Iris Kavka

Incanto

Iris Kavka

vía Incanto

Es difícil disociar las fantasías que rodean a su aura. Es como si fuera una princesa de un cuento de hadas.

Iris Kavka

vía Palmers

Iris Kavka

vía Palmers

El magnetismo de su seducción es tan antinatural que no pierde atracción ni siquiera en las selfies que comparte por internet. Iris Kavka, sencillamente, perfora el corazón