Hay muchos elementos interesantes en la vida de Laura Drain. Uno de ellos tiene que ver con la desquiciada Iglesia Baptista de Westboro que tantas veces ha anunciado el fin del mundo. Sin éxito, claramente.

Lauren fue arrastrada a sus fauces por su padre, pero en 2008 fue expulsada por cuestionar su doctrina. Su familia también decidió abandonarla, en una dura experiencia que relata en el libro Banished, un best seller de The New York Times.

Pero no es todo. Lauren también es una consumada enfermera cardíaca.

Por cierto, no una enfermera cardíaca cualquiera.

Nuestra musa de hoy también se dedica al fitness y sube imágenes a Instagram, donde su trabajada figura y piel besada por el sol, le han reportado más de cuatro millones de seguidores.

Curioso, ¿no? Una enfermera cardíaca que te agita el corazón.