Lisalla Montenegro soñaba con salvar vidas, creía que lo suyo era la medicina y seguramente más de alguna vez jugó al doctor. Sin embargo, un día Lisalla se presentó a un concurso de belleza y la luz del quirófano -o la luz al final del túnel- se convirtió en el flash de las cámaras fotográficas.

Brasileña -de Goias– Lisalla comenzó una furtiva y fértil carrera en el modelaje. Varias publicaciones derramaron tinta para exhibir sus imágenes hasta que se convirtió en rostro de la marca de cosméticos Maybelline.

En su Instagram, Lisalla Montenegro comparte imágenes de la vida con su esposo CJ Wilson -beisbolista de los Anaheim Angels-  también de su trabajo, acompañadas con frases que definen su carácter (“Ningún objetivo se consigue sin un poco de sudor”) o llenas de sentido onírico (“La playa es donde pertenezco”)

Ella es Lisalla Montenegro: