El sueño de Malena Costa era convertirse en veterinaria. Siempre tuvo un amor irrefenable hacia los animales, en especial los perros. Sin embargo, los planes fueron cambiando cuando el modelaje se interpuso en su ruta. Postuló a varios concursos y su nombre se fue agigantando tal como una bola de nieve que va ladera abajo en una montaña.

¿Una teoría para explicar el fenómeno? Su belleza es imparable.

Al momento de marcar un hito en su biografía, destaca el año 2006, cuando participa en el reality Supermodelo. La fama empezaba a morderle los tobillos a la chica de Mallorca, España. Contratos con diversas marcas -Swatch, Aldo, La Martina, Palmolive-, programas de TV, un blog de estilo y romances mediáticos (los futbolistas Carles Puyol y Mario Suárez), convierten a Malena en objetivo de los focos.

Su capacidad natural de derribar nuestros corazones es probablemente de otro planeta y aquí tratamos de probar por qué el mundo le pertenece. Damas y caballeros, Malena Costa