Hubo un tiempo en que si querías saber sobre la vida de Sienna Miller bastaba con abrir el diario. Sus vacaciones, sus peleas y reconciliaciones con Jude Law. Todo. Hasta el mínimo detalle y sin su permiso. ¿Cómo? Sienna era una de las víctimas favoritas del espionaje telefónico implementado por el tabloide inglés “News of the world” y que fue destapado en 2011. “A menudo me encontraba, casi diariamente, a medianoche corriendo por una oscura calle con 10 hombres grandes persiguiéndome. El hecho de que tenían cámaras en sus manos lo hacía legal. Pero si les quitabas las cámaras, ¿qué tenías? Una manada de hombres persiguiendo a una mujer, y eso obviamente era una situación que me intimidaba”, relató en el juicio contra el periódico.

La hermosa actriz y modelo no podía vivir en paz.

Con el tiempo, sin embargo, su vida fue regularizándose paulatinamente. Dejó a Jude Law y sus engaños, tuvo un hijo y se enfocó en su carrera. Hoy destaca su función como embajadora de BMW y en la memoria de corto plazo su imagen llena de fulgor aparece relacionada con la exquisita película para TV, “The Girl”, donde interpreta magistralmente a Tippi Hedren, una de las musas del maestro del suspenso, Alfred Hitchcok. Sus trabajos benéficos para niños con enfermedades terminales y sus visitas a países como Haití y Congo, además, llenan su alma.

Sienna ahora decide por cuenta propia qué contarle a la prensa. Y por una de sus últimas entrevistas sabemos que el último libro que leyó es “2666” del chileno Roberto Bolaño (“Probablemente una de las cosas más excitantes que jamás he leído”) y que al momento de acostarse debe hacerlo de una única y determinada forma. “Tengo que dormir en el lado izquierdo de la cama. Tengo que hacerlo, sino lo hago se siente extraño. Soy un poco superticiosa”.

Y tú, ¿tienes un lado favorito? El de nosotros es al lado de Sienna.