La base de la práctica del snowboard es la tabla.

Esto que es tan obvio y evidente, al límite de lo ofensivo, no siempre es tomado correctamente en cuenta cuando una persona se inicia en esto de atarse los pies y deslizarse por la nieve. A veces el parámetro de decisión es la tentadora oferta de un amigo que quiere deshacerse de su equipo o te ves atraído por el canto de sirena que esconden las palabras “descuento” y “liquidación”.

En XY queremos guiarte para que tomes la mejor decisión. Y ya sea que elijas una nueva o una de segunda mano, te entregamos acá todos los elementos que debes considerar al momento de elegir una tabla de snowboard.

Cuándo comprarla

Dependiendo de tu presupuesto, el “cuando” es un factor. Evidentemente, como en otras cosas, comprar durante la temporada siempre va a ser más caro comprar que cuando ya no hay nieve en la montaña. Por eso, si eres de los que son capaces de controlarse y adquirir pensando en el futuro, considera los meses de verano como una buena época, sobre todo, si harás la adquisición en un outlet o vas a preferir una de segunda mano.

Para que quede más claro, tomando el hemisferio sur como referencia, empieza a mirar en septiembre para comprar entre octubre y abril. También puedes hacer una buena compra cuando, aún quedando un poco de nieve en la cordillera, la temporada está por terminar.

El largo

La forma clásica y tradicional para saber cuál es el largo adecuado es pararse frente a la tabla. Si esta llega entre el mentón y la punta de la nariz, ese debería ser el tamaño correcto para ti.

Si estás apegado a los números, entonces haz el siguiente cálculo:

Tu estatura (cms) x 0,88 = longitud sugerida de la tabla (cms)

O sea que para una persona de 1,78 mts, la tabla adecuada sería una que mida 1,56 m.

Otra cosa importante que debes considerar es tu peso. Aunque la tabla te llegue al mentón, si pesas más de lo normal para tu altura (y no tienes previsto bajar en el corto plazo) debes considerar una tabla más larga. Si estás bajo peso o eres liviano, considera una tabla más corta para evitar dificultades al maniobrar.

El ancho

Es más importante que el largo. El ancho puede ser determinante a la hora de elegir con cuál quedarse.

Aquí la decisión está determinada ni más ni menos que por cuánto calzas y cuál es el tamaño de la bota. Esto se debe a que en el snowboard se usan principalmente los cantos (bordes) de la tabla. Una tabla muy angosta para tu pie puede hacer que estés constantemente apoyando las puntas o el talón en la nieve, con el consecuente riesgo de no utilizar los cantos, que son los utilizados para frenar.

Tu género

En el snowboard no es lo mismo si eres hombre o mujer. Ambos sexos se plantan sobre la tabla de manera diferente y, por lo mismo, distribuyen su peso de forma distinta. Cuando compres, fíjate si tu tabla es coherente con tu género. Las tablas, a estas alturas del desarrollo del deporte, no son necesariamente unisex.

Forma de la tabla

Aunque la mayoría de las tablas que se venden en el mercado son parecidas y están pensadas para Freeride/Freestyle, también puedes encontrar algunas que tienen una forma menos tradicional. Distingámoslas:

  • Freeride/Freestyle: Por regla general, son tablas con la Nose (punta, parte de adelante) y el Tail (cola, parte de atrás) redondos, gemelos, ya que sirven para que cualquier rider pueda montarse en una de ellas, independiente de cuál es el pie que llevan adelante (Regular, si es el pie izquierdo; Goofy, si es el pie derecho). Sirven para hacer descensos por canchas aplanadas, nieve virgen t para divertirse en los snowpark. Por lo mismo, normalmente se utilizan con bota blanda, con el pie delantero en un ángulo más abierto que el pie trasero.
  • Descenso: Suelen ser largas y finas, con una Nose y un Tail inexistente, lo que ayuda a aumentar el contacto de los cantos con la nieve. Normalmente se utilizan con botas duras, semejantes a las usadas en el esquí. La posición de las fijaciones suele ser con ambos pies apuntando hacia adelante.

Base y cantos de la tabla

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Si vas a comprar una tabla nueva, no tomes demasiado en cuenta este punto, ya que de seguro la tabla estará en excelente estado. Pero si eres novato o iniciado en el deporte, y vas por una tabla de segunda mano debes poner mucha atención con la base, porque es la superficie que está en contacto con la nieve.

Normalmente, las tablas tienen un centro de madera, material que permite dar firmeza y flexibilidad a la vez. La cubierta de la tabla, en tanto, es una base de plástico.

Con el uso, sobre todo cuando hay muchas piedras en la montaña, las bases se van rayando. Eso es normal. Pero debes poner atención en la extensión y profundidad de las rayas: si es un rayón que llega a la base de la madera, cabe la posibilidad de que esta haya sufrido los embates de la humedad y puede estar deteriorada por dentro. Cómprala sólo bajo tu propio riesgo y considera enviarla a reparaciones.

Los cantos son metálicos y son muy importantes. Son los que te permiten maniobrar, realizar los giros y frenar. Por ello, si vas a comprar una tabla de segunda mano asegúrate que estén en buenas condiciones y que estén integros en todo lo largo. Es normal que se oxiden, lo importante es que no estén rotos o podridos.

Fijaciones

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Tablas y fijaciones son elementos independientes, pero trabajan a la par. Típicamente, las tablas nuevas vienen sin fijaciones, más allá de que en las tiendas del rubro hagan un paquete con ambas.

Al momento de comprar una tabla con fijaciones, considera estos aspectos:

  • Si es metálica, mejor: Duran mucho, son resistentes y confiables.
  • Si la fijación es plástica, intenta que al menos la parte del tobillo sea metálica: Aunque las fijaciones plásticas cumplen su rol, y algunas de ellas están garantizadas de por vida por el fabricante, intenta que la parte donde se apoya el tobillo y el respaldo de la fijación sean metálicas, ojalá aluminio.
  • Evita el metal descubierto: Ya sea en los pernos que las afirman a la tabla o en otras piezas, evita que sea metal desnudo (sin recubrir o pintar). Tienden a oxidarse. Si hay óxido, no hay tanto problema, pero fíjate que las piezas no estén podridas.
  • Cintas en buen estado: Las cintas en las fijaciones son, generalmente, dos y vienen dentadas. Una agarra la punta de la bota, la otra fija el pie por sobre el empeine. Ambas cintas deben estar en buen estado para lograr un correcto amarre, por lo que te recomendamos que las pruebes con botas y muevas los pies. Si al probarlas notas que se sueltan, lo más probable es que las cintas ya estén gastadas.

Antideslizante

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El antideslizante (stomp pad) es una pieza importante, sobre todo, cuando debes salir de la telesilla. Normalmente, nos subimos a ésta con el pie delantero amarrado y el pie de atrás suelto. Al bajar de la telesilla, deberás deslizarte sin el pie amarrado. En estas circunstancias es que el antideslizante adquiere importancia para timonear la tabla.

No todas las tablas traen un antideslizante, pero la buena noticia es que éstos se pueden comprar en tiendas especializadas. Hay algunos que son simplemente un juego de puntas que se pueden pegar a la tabla para que pongas la bota sobre ellos. Otros, son semejantes a los mouse-pads y se pegan a la tabla directamente.