Chile está en octavos de final de la Copa del Mundo. Sin sufrimiento, sin calculadora y con mucha autoridad. La Roja -la única- tuvo un titánica actuación en el césped del Maracaná, imponiéndose a España, los actuales campeones del mundo, con un brillante 2-0.

La presión ejercida por el equipo de Jorge Sampaoli fue infernal. A los dos minutos, Chile ya acumulaba dos oportunidades de gol. El esquema de cinco hombres en el medio ahogó a los volantes hispanos, bajo un ritmo que parecía suicida. No obstante, pese a algunos bajones, el físico de los jugadores respondió: precisión quirúrgica en la defensa y una delantera que angustió a los zagueros ibéricos

¿Cómo fue la actuación individual? Aquí el uno x uno de Chile ante España y que da boletos a octavos de final.

Claudio Bravo: CA-PI-TÁN. El portero de Viluco se comportó como un verdadero líder. Se transformó en un jugador más, siendo apoyo constante de descarga para los zagueros. Si bien su precisión no fue adecuada (erró 20 de 26 balones largos), siempre descomprimió el peligro. Bajo los palos, lo mejor. Seguro en los descuelgues y balones aéreos y dos voladas para la foto: una tras tiro de Santi Cazorla y otra ante Andrés Iniesta.

Francisco Silva: El Gato se cargó como stopper al lado derecho de la zaga, y de manera silenciosa y quirúrgica anuló a Diego Costa. Con la ayuda de Alexis Sánchez y Mauricio Isla también controló a Andrés Iniesta. Muchas veces resistido por los hinchas -incluidos nosotros-, la nobleza esta vez obliga: Partido redondo de Silva.

Gary Medel: ¿Cuándo le pondrán su nombre a alguna calle en La Palmilla? ¿Cuándo le construirán una estatua? El Pitbull salió medio herido ante Tim Cahill, pero ante España el ex UC tuvo alas. No importó que Diego Costa estuviera apunto de desnucarlo, el Gary fue a todas y sacó cada pelota de peligro que se asomaba por el área chilena. La misma historia con el Niño Torres. Monstruo por abajo y monstruo en las alturas. La fiera además sigue siendo el chileno más preciso en los pases (87% de efectividad).

Gonzalo Jara: A cinco minutos del final se mandó un Jarita, un balón displicente que casi fabrica un gol español. Sin embargo, fue apenas una pequeña verruga en una performance maciza. Seguro en la marca y en el apoyo a Mena para detener a Pedro, y majestuoso en la salida larga. Ya lo dijimos contra Australia: Jara no revienta, busca a un compañero. Y generalmente lo encuentra. Sus pases cruzados son una delicia.

Mauricio Isla: El Huaso tuvo una de oro y que debió ser el broche de oro de la Roja, pero el centro que le mandó Mena lo mandó a las nubes. Pese a ello, el lateral cumplió con eficiencia su trabajo. Ayudando al Gato Silva en labores defensivas, asociándose con Alexis Sánchez y llegando hasta las barbas de la zaga hispana. Un dato: el 45% de las cargas chilenas fueron por su banda.

Charles Aránguiz: El Príncipe no es quien más la toca, ni es quien encabeza las estadísticas defensivas. Sin embargo, siempre está donde se le necesita. Contra Australia tuvo participación en el primer y tercer gol. Ante España, habilitó a Edú Vargas y convirtió él mismo el segundo, con cacheteo a tres dedos, luego de un rebote regalado por Iker Casillas.

Aranguiz

ANFP / Carlos Parra / vía Facebook

Marcelo Díaz: Carepato no brilla, quizás por un problema de estatura. Cuesta encontrarlo, pero la pelota siempre está en sus pies y avanza hacia lugares correctos. Al igual que contra Australia fue el hombre que recorrió más kilómetros durante el partido: 12.589 km.

Eugenio Mena: El Queno tuvo trabajo por la izquierda. Pedro lo exigió bastante, al punto que le mostraron una amarilla después de acariciarle los tobillos a destiempo. Cuando Pedro salió consiguió más aire e incluso se aventuró en un par de desbordes. Uno de ellos, un pelito largo, fue enviado a las nubes por el Huaso Isla, que llegaba por el segundo poste.

Arturo Vidal: La rodilla parece que esté en el pasado. El Rey Arturo jugó casi como 9 y medio, y en esa posición flotante descolocó a Sergio Busquets. Vidal se hizo un picnic a sus espaldas. Obviemos por un segunda la tonta tarjeta amarilla que recibió por interrumpir un tiro libre hispano y valoremos que de a poco recupera el nivel con el que se lo glorifica en la Juventus. Incansable.

Alexis Sánchez: Jugadorazo. Su porcentaje de pases completados es inferior al 80%, lidera Chile en errores y en pelotas perdidas, pero fuera de la línea y con las libertades de Sampaoli siempre habrá una o dos jugadas que tendrán éxito, que desequilibran. Generó la jugada que terminó con el gol de Vargas y fue el ejecutante del tiro libre que rebotó Casillas para placer de los pies de Charles Aránguiz.

Eduardo Vargas: Edú es de esos jugadores que uno puede echar de menos por 89 minutos, pero que de repente, ¡paf!, aparece y vacuna. Ok, sería injusto no reconocer que corre como diablo por cada pelota, que debieron expulsar a Sergio Ramos por una patada que este le dio. Pero al final lo que queda es el freno, Casillas pasando de largo y un toque suave para la apertura de la cuenta. Go-la-zo.

Felipe Gutiérrez: El Pipe va a todas cada vez que ingresa. Ganó los tres cabezazos que disputó y tocó con criterio. Le faltó decisión en una pelota que le quedó en el punto penal y que pudo ser el 3-0.

Jorge Valdivia: Su misión era tener la pelota y quemar tiempo. Lo hizo en las seis veces que tocó la pelota.

Carlos Carmona: Entró para abrazar a sus compañeros.