Rio2016

Una de las cosas que Adam Peaty ama del hip hop y la música grime es la rabia social que se expresa en sus letras. Proveniente de Uttoxeter, un pueblo inglés con marcada presencia de clase trabajadora, la relación es lógica. Peaty también sintió muchas veces rabia en su vida, pero la canalizó de otra manera. Se convirtió a la natación, un deporte en que brilla sin parangón y que lo ha llevado a convertirse en campeón olímpico durante Río 2016.

Su historia tiene un guiño irónico.

“Odiaba el agua. Cuando era un niño me daba tanto miedo que no soportaba ni la ducha”.

Sí, el nuevo campeón olímpico era un nene que no tenía intención de bañarse. Pero camino a los 12-13 años fue visto en la piscina por la entrenadora Mel Marshall, quien vio su potencial, sobre todo, en el estilo pecho. Adam Peaty comenzó a entrenar, pero las distracciones varias veces amenazaron con alejarlo del deporte que tanto amaba. El momento clave de su carrera vino en las Olimpiadas de Londres 2012: Peaty estaba listo para salir a emborracharse con sus amigos cuando vio a su compañero Craig Benson en las semifinales de la competencia. En su cabeza pensó: “¿qué estoy haciendo? Yo soy mucho mejor que él”.

Peaty se autoconvenció e inició su entrenamiento totalmente enfocado y las medallas comenzaron a caer rápidamente. Su actuación más elocuente fue durante los Commonwealth Games en 2014, cuando con 19 años batió a su ídolo, el sudadricano Cameron van der Burgh.

De ahí en adelante más campeonatos, más triunfos. y su noche mágica en los Juegos Olímpicos donde además de transformarse en el primer británico en ganar una medalla de oro en la natación desde 1988, dejó en los registros una marca de 57 segundos y 13 centésimas. Récord mundial que quizás hoy solamente él está en condiciones de volver a batir. Tiempo tiene: Peaty apenas se empina por los 21 años y su nado rabioso aún puede seguir mejorando.

NEW WORLD RECORD 26.42

Una foto publicada por Adam Peaty (@adam_peaty) el