Alexis Sánchez marcó el último gol de Barcelona en la temporada 2013-2014, el número 100 de los catalanes. Pudo haber sido la conquista del título, sin embargo, un cabezazo de Diego Godín le dio la gloria al Atlético Madrid y selló el curso de dulce y agraz que vivió el chileno en la ciudad condal. Sánchez fue uno de los puntales de la escuadra culé – acaso el mejor-, pero desde que llegó al club en el curso 2011-2012 no ha podido sacudirse del desdén profesado por por gran parte de la hinchada y la prensa.

LUN

Los números demuestran la maciza temporada del tocopillano. El delantero fue el segundo goleador detrás de Leo Messi, aunque su relación tiros/anotaciones fue mucho más eficiente (28% versus 17% del argentino), fue el mejor asistente, y el delantero con mayor aporte defensivo. Alexis fue artillero, creador y destructor, como lo refleja esta infografía pulicada en LUN, con aporte de quien suscribe este post.

En ella se aprecia el rendimiento de Alexis, comparándolo con el de los otros tres delanteros que compartieron mayor protagonismo bajo las órdenes de Gerardo Martino. Messi lo batió en goles marcados y Sánchez cerró la fila en porcentaje de pases y en cantidad de offsides, dos elementos que sin duda debe mejorar. Pero a la hora de la raya para la suma, el dominio del chileno, sobre el argentino, Pedro y Neymar, en cada estadística es esclarecedor.

Pese a ello, el agradecimiento es superfluo. Barcelona, tras el fracaso de la Liga BBVA, está en proceso de renovación. Luis Enrique asumió el puesto de entrenador y a la hora de hablar del mercado de fichajes, el nombre de Alexis siempre aparece de los primeros, como venta neta o moneda de cambio para atraer a otros jugadores.

Cuando Pep Guardiola (2011-2012) o Tito Vilanova (2012-2013) navegaban al buque catalán por aguas calmas y placenteras, el aporte de Sánchez no era el mismo. Se notaba en exceso que jugaba para servir a otros. Nunca tiraba al arco y eso fue mermando su confianza, al punto de que cuando lo hacía se perdía goles imposibles. Si se hubiese ido al final de cualquiera de ambas temporadas, el equipo realmente no lo hubiera echado de menos. En el período 2013-2014, en tanto, sus números evitaron que el Barcelona se desangrara en el ridículo. Sobre todo durante la larga ausencia por lesión de Messi. ¿Es entonces momento para que se vaya? 

Alexis

 

Obviamente, hay dos posibilidades: sí y no.

En el primer caso, la teoría del ciclo cumplido y la búsqueda de un lugar donde realmente lo valoren son los argumentos que salen al frente. Pero en este punto hay que ser claros, con excepción de la Selección Chilena, Alexis nunca fue la estrella del equipo, el jovencito de la película. Siempre estuvo en función de alguien (Arturo Norambuena en Cobreloa, Humberto Suazo en Colo Colo o Toto di Natale en Udinese). Eso no es malo ni le resta mérito. De hecho brilló tal como un Guillermo Barros Schelotto lo hizo en el Boca de Martín Palermo -con o sin Juan Román Riquelme-. Si se va debe pensar en un lugar con un buen socio. Por ahora sus pretendientes son Juventus y Liverpool.

Si decide no irse, en tanto, sabe que de nuevo tendrá que demostrar lo que es, que sus números de hoy no bastarán, que le traerán competencia y que al primer error lo lapidarán.

¿Qué crees tu que debe hacer Alexis?