La chicharra del tiempo acaba de sonar para Kobe Bryant. El basquetbolista, uno de los más grandes de la historia (al menos en el Top 15) acaba de anunciar su retiro apenas termine la actual temporada.

Cinco anillos de la NBA, dos medallas de oro olímpico, MVPs y ser el tercer anotador en la historia de la liga son parte de una carrera gloriosa que comenzó el verano en que salió del colegio, en 1996. Fichado por los Charlotte Hornets, rápidamente fue utilizado como moneda de cambio con Los Angeles Lakers para el traspaso de Vlade Divac. En el equipo jugaría todas sus temporadas como profesional.

Su precisión en la canasta, sus asistencias y gran capacidad defensiva lo convirtieron en un jugador completo, en una superestrella que reinó casi por una década. Sin embargo, los años mellan el talento de los deportistas y a los 37 años, Kobe (o Black Mamba) ya no es el mismo de antes. La alta competencia vence al cuerpo y es momento de decir adiós.

Bryant fue tan grande que el anuncio no podía ser cualquier anuncio. ¿Su toque? Un poema en el sitio The Player’s Tribune. No ganará un premio literario, pero resume los sueños de los niños que alguna vez soñaron corriendo detrás de una pelota.

Querido básquetbol,

Desde el momento 

que comencé a enrollar los calcetines de mi papá 

y lanzar imaginariamente

disparos que ganan partidos

en el Great Western Forum

sabía que una cosa era real:

Me enamoré de ti

Un amor tan profundo que te di todo –

desde mi mente y mi cuerpo

hasta mi espíritu y mi alma

como un niño de seis años

profundamente enamorado de ti

nunca vi el final del túnel

solo me vi a mí mismo

salir corriendo desde uno.

 

Y entonces corrí.

subí y bajé en la cancha

persiguiendo cada balón suelto por ti.

me pediste mi esfuerzo

te di mi corazón

porque vino con muchísimo más.

 

Jugué a pesar del sudor y el dolor

no porque el reto me llamó

sino porque TÚ me llamaste

porque eso es lo que uno hace

cuando alguien te hace sentir

tan vivo como tú me hiciste sentir. 

 

Le diste a un niño de seis años su sueño de ser Laker

y siempre te amaré por eso.

pero no puedo amarte obsesivamente durante mucho más.

Esta temporada es todo lo que me queda para dar

mi corazón puede resistir los golpes

mi mente puede soportar el esfuerzo

pero mi cuerpo sabe que es momento de decir adiós.

 

Y eso está bien.

estoy listo para dejarte ir.

quiero que lo sepas ahora

así ambos podemos saborear cada momento que nos queda juntos.

lo bueno y lo malo.

nos hemos dado el uno al otro

todo lo que tenemos. 

 

Y ambos sabemos, sin importar lo que haga después

que siempre seré ese niño

con las medias hechas un bollo

y el tacho de basura en la esquina

:05 segundos en el reloj

balón en mis manos.

5 … 4 … 3… 2… 1

Te amaré por siempre,

Kobe