Durante as últimas semanas los bombardeamos con la Copa América. Pero ya es suficiente. El trofeo adorna las vitrinas de Chile y es tiempo de cambiar de aires. Una buena transición es hablar de otro tipo de pelotas: el básquetbol de la NBA y la historia del momento, una guerra de emojis entre Los Angeles Clippers y los Dallas Mavericks.

Hace un par de semanas el centro DeAndre Jordan, en su calidad de agente libre, acordaba dejar los Clippers por los Mavs, a cambio de un contrato por cuatro años y 80 millones de dólares. Solo faltaba la firma. Y la firma no ha llegado. ¿Qué ocurrió? Los Clippers cambiaron de opinión y quieren mantener al jugador, causando indecisión y una épica batalla en Twitter.

Tanto los Clippers y los Mavs viajaron a Houston, ciudad de residencia del jugador, para tratar de convencerlo. Esa loca carrera comenzó a ser relatada por los propios jugadores de ambos equipos. El primero en abrir los fuegos fue Chandler Parsons de los Mavs, quien puso el emoji de un avión, relatando que Mark Cuban, dueño del equipo, volaba a Texas para asegurar la firma de Jordan.

La respuesta de los Clippers fue demoledora. JJ Redick, Blake Griffin y Chris Paul aportaron con los emojis ad-hoc para llegar a la casa de Jordan y convencerlo de quedarse junto a ellos. 

Incluso Paul Pierce (Clippers) se metió a la guerra sin saber usar emojis

La guerra, obviamente, salpicó a toda la liga e incluso la leyenda, Michael Jordan, quien hizo un punto muy claro:

¿El resultado de la batalla? DeAndre Jordan aún no decide, pero todo parece indicar que desechará su acuerdo verbal con los Mavs para volver a Los Clippers, quienes realmente sitiaron su casa para que nadie de los Mavs se acercara a él.