“La pelota no se mancha”, Diego Maradona, 10 de noviembre de 2001

El Mundial de Brasil 2014 está a una vuelta de calendario. Hace unos días les presentamos las ciudades sede y los 12 estadios donde se disputarán los 64 partidos de la competencia. Hoy es el turno de Brazuca, el balón oficial de esta Copa del Mundo.

Antes, eso sí, recorreremos la historia del implemento, la gordita regalona, la caprichosa de Quique Wolff, desde 1930 a la fecha, desde antes del dominio de Adidas. Esta es la historia del balón de fútbol en los mundiales:

Uruguay 1930: Tiento y T-Model

El registro habla de que en la final del primer Mundial, entre Uruguay y Argentina se utilizaron dos balones. Los albicelestes, dando muestras tempranas de las mañas rioplatenses se quejaron amargamente de la pelota charrúa y hasta amenazaban con no jugar. Los uruguayos llegaron al acuerdo de jugar un tiempo con cada una. La primera etapa fue con la Tiento, traída por los argentinos, quienes se pusieron adelante en el marcador con un 0-2. En el complemento se cambió por la T-Model uruguaya, que era un poco más grande y firme. ¿El resultado? Urugua lo dio vuelta y se coronó campeón con un 4-2 en el marcador.

Balones Uruguay 1930

A la izquierda, la Tiento, usada en el primer tiempo. A la derecha la T-Model (Fuente Oldelpaso CC BY-SA 3.0)

Italia 1934: Federale 102

En plena era Mussolinni, la instrucción era utilizar productos nacionales, la Federale 102 fue nombrada como el balón oficial de la competencia, aunque también se utilizaron otros modelos, como la ZigZag. Fabricada por la empresa E.C.A.S., la pelota trajo novedades en diseño: pasó de 12 a 13 paneles cosidos a mano y los cordones en vez de ser de cuero eran de algodón, lo cual -dicen las lenguas de antaño- permitió que los jugadores se atrevieran a golpearla con la cabeza más a menudo.

Italia 1934 Federale 102

Francia 1938: Allen

El primer mundial galo confió en la tradición de Allen, marca que ya había estado presente en un par de Juegos Olímpicos y que innovó en el márketing, al mantener su nombre en la superficie del balón, tal como hoy lo hacen Nike o la misma Adidas. Si bien su look es más similar a los balones utilizados en 1930, se mantienen los avances hechos por la Federale 102, en cuanto a los 13 paneles y el uso de cordones de algodón. Al igual que en las anteriores competencias, había otras pelotas en caso de que los capitanes de las selecciones decidieran cambiarla.

Francia 1938 - Allen

vía mercadolibre.com

Brasil 1950: SuperBall Duplo T

Después de la Segunda Guerra Mundial se volvió a disputar una Copa Jules Rimet y una de las grandes novedades fue el balón: por primera vez estaba completamente cerrado, sin necesidad de cordones expuestos e introduciendo la tripa, válvula o pituto para inflarlo. La revolución fue introducida por la empresa cordobesa (Argentina), Tossolini –Valbonesi-Polo & Cia. Se volvió a una estructura de 12 paneles que le dio un aspecto más redondeado.

Superball Duplo T

Suiza 1954: Swiss WC Match-Ball

Kost Sports, compañía de Basilea, fue la encomendada para la fabricación del balón oficial del primer mundial europeo, luego de la guerra. Fue una de las primeras pelotas vendidas al público a gran escala. Sin embargo, la que estaban en el mercado eran diferentes a las utilizadas en el evento. ¿La diferencia? Las oficiales no tienen ningún logo. Suiza 1954 marca el inicio de una era de la FIFA en que regula tamaño, peso y otras variables que se mantienen hasta 1974, con una excepción que ya veremos. La WC Match-Ball es cosida a mano, tiene un color más caro para ser vista en el barro y consta de 18 cascos en zigzag.

Suiza 1954 - Swiss WC Match-Ball