Probablemente no fue un gran partido, pero quizás nadie esperaba que lo fuera. Chile se enfrentaba en un amistoso ante Costa Rica, un rival que en el papel -y luego en la cancha- no se apreciaba como un escollo complicado más allá de la presión que ejercieron muy arriba en gran parte del primer tiempo.

El interés de este partido jugado en una fecha no oficial tenía que ver con determinar cuáles son los nombres que faltan en la nómina de Jorge Sampaoli. Es evidente que así lo entendieron varios de los jugadores que ayer entraron a jugarse su opción de llegar al Mundial de Brasil 2014 y, en ese sentido, el partido exhibió algunas claves de lo que podría ser el Chile que llegue a esta cita planetaria.

Miiko Albornoz: la alternativa por las bandas

Una buena dosis de morbo presentaba la nominación de Miiko Albornoz, nacido en Suecia pero hijo de padre chileno. Primero, no es un jugador conocido en Chile, por lo que su llamado a la Roja podía indicar como estaba el ojo de Sampaoli en la elección de jugadores. Por otro lado, Albornoz jugó 38 partidos por la selecciones inferiores de ese país pero acogió el llamado de Sampaoli y era evidente que lo suyo es buscar un pasaje en el avión que llevará a la Roja al Mundial.

No decepcionó. Aunque en los primeros minutos el ímpetu lo hizo ver desordenado, se vio participativo e inquieto durante gran parte del encuentro. A los 13 minutos, aprovechó un mal despeje en el área de Costa Rica para abrir el marcador con un zurdazo bajo que rozó en las manos del arquero Patrick Pemberton y “a cobrar” con los brazos extendidos y una emoción evidente en la cara. El sueño se veía más cerca.

La presencia de Albornoz da al técnico chileno la posibilidad de usarlo en cualquiera de las dos bandas, lo que resulta particularmente útil ante la ausencia de un reemplazante para Mauricio Isla y ante cualquier eventualidad que afecte a Eugenio Mena. Para los chauvinistas, el hombre se sabe el Himno Nacional.

Pablo Hernández, el tucumano que juega por Chile

Está claro que entre pelear un cupo en la selección Argentina y uno en la de Chile, la Roja presenta mayores posibilidades. La selección chilena exhibe hoy jugadores de un gran nivel, pero también es cierto que la competencia por un cupo en la albiceleste es mucho más complicada dado el altísimo nivel y protagonismo de sus deportistas en las principales ligas del planeta.

Pablo Hernández, tucumano con abuela chilena, tiene claro que sus pasajes al Mundial pueden venir de la mano de una buena participación en los amistosos preparativos. Y ayer exhibió dos goles como argumentos interesantes para convencer a Sampaoli de guardarle un espacio en la nómina.

El jugador de O’Higgins tuvo algunos momentos para el olvido al inicio del partido, cuando un pase de Gonzalo Fierro lo dejó en una posición inmejorable para anotar. Las ansias, quizás, lo traicionaron y la pelota se le escapó producto de un control deficiente.

En la segunda parte, Hernández cabeceó un centro y puso el 2 a 0 con la complicidad del arquero de Costa Rica. El 3 a 0 vino de la mano de un nuevo cabezazo del tucumano tras un centro de Gonzalo Fierro que dejó sin opción a Pemberton.

El renacer de Fierro

Luego de pasar por Flamengo, con poca participación (94 partidos en 4 años), Gonzalo Fierro volvió a jugar a Chile por Colo-Colo. El tiempo no pasa en vano, los años no vienen solos y Fierro viene exhibiendo un alza en su nivel en el equipo albo de la mano de un crecimiento en el juego que club está mostrando en los últimos meses.

Quizás producto de esto, sumado a que puede llegar a ser su última convocatoria a un Mundial (tiene 30 años), lo que mostró en el partido contra Costa Rica fue interesante y puede significar un paso importante para volver a Brasil, esta vez con el escudo nacional en el pecho.

El lateral-volante hizo lo que el técnico de la Roja le pide: desdoblamiento en defensa y ataque. Pero además, fue un factor interesante de colaboración con sus compañeros. Puso un pase inmejorable a Hernández que no fue gol solo por el nerviosismo del tucumano. Y en la segunda etapa estuvo presente en el centro que significó el segundo gol del jugador de O’Higgins.

 

La incertidumbre de Leal

Braulio Leal fue el cerebro del último título de O’Higgins. Sus condiciones en el centro del campo son extraordinarias y todo eso quedó en evidencia en el duelo ante los costarricenses. Chapita fue el mejor del equipo de Sampaoli.

En el primer tiempo, algo desenchufado, como todos sus compañeros, Leal transitó un poco cargado hacia la derecha. Sin embargo, en la segunda parte y con la salida de Pavéz, el volante tomó posición central y desde ahí tejió todas las jugadas de la Roja. Su cobertura de la cancha fue de área a área. Generalmente se le vio tomando la salida, entre los dos centrales, pero también estuvo en el otro extremo de la cancha, como consta en el centro que habilitó a Carlos Muñoz, en el cuarto gol de Chile.

El drama de Leal pasa por si tendrá o no un boleto a Brasil. En su mismo puesto corren con ventaja Marcelo Díaz (titular indiscutido), Charles Aránguiz, Carlos Carmona e incluso David Pizarro. ¿Podrá robar un cupo?

Herrera, el segundo arquero

Cuando llegó Jorge Sampaoli a la banca chilena y antes de que tuviera su primer partido al mando, quedaba la duda de si el estratega elegiría a Claudio Bravo o a Johnny Herrera como el arquero titular de la Roja. El tema estaba más circunscrito al fanatismo de colocolinos y chunchos, respectivamente, que al gusto del entrenador. Pero había algo de misterio que a poco andar se aclaró: el titular era el ex arquero de Colo-Colo y Herrera era el segundo.

Ahora que queda cada vez menos para el Mundial, la presencia de Herrera en el grupo de jugadores que irá a Brasil parece cada vez más indiscutida. Además de ser titular inamovible en los partidos que no tienen jugadores que militan en el extranjero, en el partido contra Costa Rica exhibió sus méritos de sobra.

En los ataques costarricenses, los pocos que hubo en el partido y cuando Chile se veía más nervioso, la presencia de Herrera se notó. Ahogó el grito de gol de Jonathan McDonalds con un impresionante achique, animó siempre a su defensa incluso ante errores en la habilitación y mantuvo el liderazgo que se le ha visto en Universidad de Chile.

Lamentablemente para Cristopher Tosselli, quien reemplazó a Herrera en el segundo tiempo, Costa Rica se diluyó y perdió a uno de sus jugadores por expulsión. El arquero cruzado tuvo muy poco trabajo, menos opciones para lucirse, pero aún así fue privilegiado por Sampaoli frente a un Paulo Garcés que se quedó en el banco. Al parecer, lo que queda por aclarar -si no hay alguna sorpresa- es quién será el tercer portero de la roja.

 

 

Sobre El Autor

Periodista, romántico empedernido, sufridor confeso. Su vida es una película, una comedia romántica con toques dramáticos, pero comedia al fin y al cabo. Cree en Dios para los partidos de la Selección o cuando no puede olvidar a una fémina. Ama el tango y el Glam-Rock, pero no odia el reggaetón. No le gusta como sale en las fotos.