Los tiburones tienen mala fama. Sus casuales ataques a humanos los han estigmatizado como grandes asesinos que se esconden bajo el agua. La imagen, además, es reforzada por diversas expresiones culturales como el cine tremendista -Jaws- o el periodismo amarillo que abusa de la adjetivación. Sin embargo, estos animales no matan personas por gusto. Generalmente es la gente la que husmea en sus territorios y termina siendo confundida con víctimas naturales de estos depredadores. El tiburón no piensa “me voy a comer a Juan Pérez”, solo cree que lo que ve es una deliciosa foca o una enjundiosa tortuga.

Ahora, ¿qué se ha hecho para evitar esa malinterpretación? Bien poco, pero destaca el esfuerzo de los australianos Hamish Jolly y Craig Anderson, quienes desarrollaron el Shark Attack Mitigation System (Sistema de mitigación de ataques de tiburones), una tecnología que promete disminuir los encuentros indeseados con los escualos. ¿Cómo? Ambos empresarios trabajaron junto a los científicos Shaun Collin y Nathan Hart, del Instituto de Oceános y Escuela de Biología Animal de la Universidad de Western Australia, para observar el comportamiento de ataque de los animales y luego traducir los resultados en diseños de trajes de buzo capaces de disuadirlos.

Los tiburones utilizan diversos sentidos y neurotransmisores a la hora de cazar, pero en el momento crítico del ataque la visión se vuelve esencial. Eso sí, tienen un punto débil: solo ven en blanco y negro. El equipo de trabajo, entonces, se concentró en formas y patrones de diseño que pudieran perturbar la percepción del animal, obligándolo a evadir al usuario de estos trajes.

“Pese a que al final el producto puede parecer simple a primera vista, la ciencia y la investigación que existe detrás de ellos es extensa. Combinamos muchas variables y elementos en respuesta a los sistemas sensoriales de los tiburones para el diseño de la vestimenta acuática, incluyendo buceo y surf”, afirmó Jolly.

“Los resultados iniciales de nuestras pruebas han sido bastante extraordinarios y nos han dado la confianza de lanzar estos trajes. Sin embargo, envisionamos que los testeos serán un proceso en desarrollo por muchos años. No podemos decir que los trajes tienen protección a prueba de fallos ante el ataque de un tiburón, pero creemos que ciertamente pueden asistir sin necesidad de equipos adicionales”, agregó Jolly.

Todas las pruebas, por cierto, fueron filmadas por un equipo de National Geographic para el documental “Australia’s Deadliest: Shark Coast”.

Creada la patente, el primer fabricante de trajes de buzo interesado en comercializar el producto es Radiator. “Por más de 20 años en la industria de trajes de buzo, la pregunta común que he escuchado una y otra vez es no quiero parecer una foca, ¿qué colores les gustan a los tiburones? Bueno, ahora sabemos la respuesta a la pregunta y es excitante. Hemos estado cercanamente involucrados con SMS en el desarrollo de datos en la investigación y en el rango de trajes, y estamos complacidos con los resultados”, afirmó Bob Lushey, representante de la compañía.

Ahora, ¿cuáles son las opciones de los trajes?
SAMS-Dive

Gama Buceo (Shark deterrent dive range)

La patente es SAMS Cryptic y tiene que ver con patrones crípticos impresos en el traje. Los tiburones cuando están en modo caza detectan olores y campos eléctricos, pero en el momento clave del ataque se confían solamente en su visión. El diseño de esta fama hace difícil la detección visual, porque las formas hacen que el usuario  se mezcle con los colores de fondo marino. Existen diversas combinaciones de colores y figuras, asociadas a las profundidades y distancias del buceo. Especial para hacer snorkel y nadar.
Sams-Surf
Gama Surf (Shark Deterrent Surf Range)
Por muchos años circuló el mito de que los diseños a rayas disuadían a los tiburones. Ahora se sabe que dicha reacción se debe a ciertos contrastes, colores, formas y dimensiones. Si bien los tiburones ven en blanco y negro, su percepción de sombras es sumamente precisa. Estos trajes, entonces, están basados en secuencias que los confunden, incluyendo el ejemplo dado por el pez piloto, cuya vida es segura al lado de los escualos. Al enfrentarse a alguien que lo usa, el animal pensará que no es una presa, dando el tiempo necesario para escapar. Esta versión es ideal para nadar a bajas profundidades y surfear.

¿Los precios? Alrededor de 475 dólares. También existen stickers para tablas de surf y kayaks.