Cuando alguien me pregunta quién es mi jugador de fútbol favorito, ni pestañeo. No pienso en Messi, ni en Cristiano Ronaldo, ni Neymar, ni Iniesta. Mágicamente mis neuronas se sincronizan para ejecutar un proceso cuya conclusión es instantánea: Gary Medel. Creo que el Pitbull es un tesoro nacional del balompié, que se deben crear monumentos y llamar estadios en su nombre.

Como todos, le prendo velas, le cargo la Bip!, le hago queques. Celebro los #GaryMedelFacts, la chispeza y todo el relato en torno a su figura. Sin embargo, al mismo tiempo sabemos que las personas no son unidimensionales, ni menos perfectas. Le pasa a los héroes y también le pasa a Gary Medel.

Todo esto a propósito del video viral en que Gary Medel le pide a su compañero japonés del Inter de Milán, Yuto Nagatomo, un saludo en español para un grupo de amigos. La pronunciación de Nagatomo no es la correcta (qué esperaban, no es su lengua materna), a lo que el Pitbull replica entre risas: “este chino culiao es más hueón (sic)“.

La reacción en la prensa ha sido, en torno a la idea de “gracioso” video, apelando al carisma inherente de Medel, quien con su chispeza pudiera transformar cualquier situación en algo para la risa. Sin embargo, con dolor (porque es Medel), hay que decir dos cosas: 1) el video no es gracioso y 2) el video es racista. En cualquier país OCDE lo estarían colgando por el comentario y, de hecho, no sería raro que el golpe que Nagatomo le da a Medel en el brazo, al final, se deba a que entendió el mensaje.

El problema, por cierto, no es solo de Medel. Incluso es probable que no sea consciente de que lo que dijo es racista, como muchos de nosotros (sí, también hemos sido culpables) tampoco lo fuimos al caer en algún estereotipo. El problema es que detrás hay un sistema educacional que falla groseramente en “amueblar” la cabeza de sus ciudadanos, en distintas áreas del conocimiento, sobre todo, en las ciencias sociales. Cualquiera que conoce un poco de historia sabe que chinos y japoneses no han tenido una relación muy amistosa, por ejemplo. Luego está la instrucción cívica de que no se debe asumir el origen de una persona por los rasgos étnicos que esta tenga, porque las posibilidades de ofender a alguien se multiplican.

¿Qué tal si Nagatomo le decía a Medel en japonés que era un latino o un sudaca culiao? O si tensamos la cuerda: ¿qué dicen de las personas que creen o asumen que los latinos solo comen tacos y toman tequila? ¿o de los que dicen que los hispanoamericanos son flojos y toman muchas siestas? ¿Se han fijado que, independiente del país en que vives, los inmigrantes siempre suelen ser más ruidosos, más buenos para tomar y desordenados que uno?

El punto, finalmente, es que bajo la idea del racismo acechan muchas pestes, todas alimentadas por la ignorancia en torno al otro. Por lo mismo, en esta pasada, creemos que Medel no tuvo mucha chispeza.

[Actualización] Medel se refirió al video a través de Twitter: