“Solo tres hombres han silenciado el Maracaná: el Papa Juan Pablo II, Frank Sinatra y yo”

Alcides Ghiggia, el héroe uruguayo del mítico Maracanazo de 1950, acaba de fallecer a los 88 años, justo en el día en que se conmemoraba el aniversario número 65 de uno los eventos más significativos en la historia del fútbol.

Ghiggia fue el autor del gol que le dio el título a Uruguay en la final del Mundial de 1950, ante la mirada atónita de 200 mil brasileños que esperaban dejar la copa Jules Rimet en casa. Desde entonces, su hazaña y su leyenda fueron creciendo en el tiempo, convirtiendo en Alcides en una especie de dios pagano del balompié charrúa. Ahí, a la derecha del capitán de esa selección, Obdulio Varela.

Antes de eso, llevaba tres goles con la camiseta celeste. Después de eso, golpeó a un árbitro en la liga uruguaya y decidió tomar sus maletas para jugar en Italia. Pero, claro, nadie se acuerda de eso. Ghiggia es y será ese gol.

¿Cómo vivió ese gol? Aquí tres frases que resumen la vida del quien era el último sobreviviente del Maracanazo:

“Fue hermoso lo que pasó. Me llenó de orgullo y fue inolvidable. El momento más grande de mi vida fue en el Maracaná”

“En ese entonces, no medí que tendría este impacto. Es después, cuando se comienzan a escribir libros sobre fútbol, que lo entiendo. Pero al final, en el fútbol, algunos ganan y otros pierden. Eso es lo que pasó en el Maracaná. Los brasileños ganaron cinco mundiales después de eso y estoy feliz por ellos”

“En mi país, nos movemos rápido a otra cosa. Para mí, no soy un dios. Pero siempre hay un brasileño que me recuerda quién soy”