Se ve cansado Alexis Sánchez. Su extenuante ruta entre la liga inglesa y la Copa América suma y suma kilómetros en sus piernas. Pero aunque ande al 75-80% es suficiente para darse cuenta que es un fuera de serie. En el Arsenal lo agradecen: en un vital encuentro ante el Dinamo Zagreb, Sánchez sacó del sombrero dos goles, una asistencia y control de lujo para mantener a los Gunners con la chance viva de clasificar a la segunda fase de la Champions League.

Lo primero fue la asistencia. Sánchez puso un balón cargado al terciopelo en la cabeza de Mesut Özil, después de una fenomenal jugada de Santi Cazorla.

Después vinieron los goles. Uno, asistencia de Nacho Monreal, y el otro tras pase de Joel Campbell.

Para concluir, con el marcador ya 3-0, Sánchez regaló al Emirates Stadium un control magnífico de balón.

Magia pura. ¿Qué debe ser ahora el Arsenal para clasificar a segunda fase? Ganar al Olympiacos de Grecia por más de un gol o por un gol, siempre y cuando el resultado sea 3-2 o superior.

El Barcelona de Claudio Bravo y el Bayern Munich de Arturo Vidal, en tanto, ya están clasificados.