Después de su paso en falso ante Venezuela, Colombia recuperó sus esperanzas y sus credenciales de favorito en la Copa América. ¿Cómo? Venciendo a Brasil por 1-0, en el estadio Monumental de Santiago.

Fue una batalla épica que dejó varios momentos para la colección, entre ellos el lloriqueo constante de Neymar, ante la férrea marca que le impusieron los colombianos, y una batahola al final que acabó con dos expulsados.

El DT colombiano, José Pekerman, mandó al volante Carlos Sánchez con una única misión: ser la sombra del “10” brasileño. Al comienzo, Neymar supo lidiar con la pegajosa compañía, mostrando todo su talento

Sin embargo, todo comenzó a empantanarse en el minuto 35, cuando un balón aéreo cayó sobre el área brasileña. Los defensas fueron incapaces de despejar la bola y Jeison Murillo apareció entre una ensalada de piernas para marcar el 1-0 en favor de los colombianos

En desventaja, Brasil trató de reordenar los muebles, pero se encontró con una defensa colombiana mucho más en forma que en el duelo ante Venezuela. Pablo Armero, Juan Cuadrado y Cristian Zapata apretaron las tuercas y comenzaron a ofuscar a Neymar, quien de todos modos se dio el tiempo para deleitar con jugadas como esta

El lujito, eso sí, fue un oasis. El paso del tiempo fue poniendo aún más ansioso a Brasil, que reclamaba por cualquier cobro del árbitro Enrique Osses -que en líneas generales hizo un buen partido-. El reloj finalmente acabó su carrera con la victoria colombiana y la impotencia de Neymar, quien terminado el encuentro lanzó un pelotazo mala leche a la espalda de Pablo Armero, que desembocó en este numerito

Neymar fue encarado por los jugadores colombianos. Primero fue Murillo y luego Carlos Bacca, quien le dio un empujón y demostró que el brasileño también puede mantenerse de pie cuando lo tocan

Apenas se calmaron las pasiones, Osses sacó la cartulina roja de su bolsillo y se la mostró a Neymar por el pelotazo a Armero y a Bacca por el empujón a Neymar.