No vamos a ser caretas y decir que la salida de Joseph Blatter es un gran cambio en la interna de la FIFA. Su sucesor, Gianni Infantino, también es suizo e incluso nació en Brig, un pueblo que está a 7 minutos en tren de Visp, la cuna de Blatter.

Dicho esto, el nuevo mandamás ya hace impacto en el organismo del fútbol. No en lo que tiene que ver con los casos de corrupción, sino que en cuanto a la reglas del juego más hermoso del mundo: a partir de la Euro 2016 y la Copa América Centenario se comenzarán a aplicar cuatro cambios al reglamento que tienen que ver con:

  • Ayuda tecnológica arbitral: Los árbitros podrán recurrir a repeticiones para dirimir jugadas dudosas, en específico, si la pelota sobrepasó o no la línea de gol, expulsiones, penales y error de identificación de un jugador a la hora de ponerle una tarjeta.
  • Patada inicial: El primer pase no necesariamente deberá ser hacia adelante, como ocurre hoy.
  • Atención de lesionados en el campo: Si un jugador es lesionado y el victimario es amonestado, el primero no será sacado del campo y será atendido en el lugar. La razón es no dar ventaja numérica al equipo infractor.
  • No todos los fouls de último recurso serán de tarjeta roja: Hoy toda falta que obstruye una oportunidad manifiesta de gol es sancionada con la expulsión del infractor. Sin embargo, desde ahora dependerá de la falta. Si esta es parte del juego, en un intento honesto por quedarse con el balón, se cobrará el foul, pero solo se castigará con amarilla.

Pendiente quedó la idea de un cuarto cambio durante partidos que vayan a un alargue.