Estados Unidos y Colombia echaron a correr la pelota en la Copa América Centenario, en un duelo disputado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La estadística previa al partido hablaba de 17 enfrentamientos entre ambas selecciones, con apenas tres victorias del Team USA. Dichos triunfos, curiosamente, habían ocurrido en tierras californianas, por lo que las esperanzas estaban vivas.

Sin embargo, Colombia hizo prevalecer la historia general y venció por 2-0 con goles de Cristián Zapata y James Rodríguez, quien abandonó a los 70 minutos por una lesión al hombro que tiene a los hinchas colombianos en una cadena de oración para que se recupere.

La apertura de la cuenta fue a los 7 minutos: Zapata aprovechó un córner y la inconsistencia de la defensa estadounidense para marcar el primero del partido y el primer gol suyo defendiendo los colores de la Selección Colombia. A partir de entonces, el partido se jugó al antojo de los cafeteros. Si bien Estados Unidos se quedó con el control del balón (54% vs. 46%), la superioridad técnica de los colombianos era evidente cada vez que tocaban el balón.

A los 41′, el marcador se hizo más grande, tras penal anotado por James Rodríguez.

Estados Unidos tuvo un par de oportunidades con Clint Dempsey, pero nada que dejara con ataque de nervios al golero David Ospina. Tampoco pudo hacer algo Christian Pulisic, el joven de 17 años, jugador del Borussia Dortmund y fanático de Justin Bieber con el que el Team USA se llena la boca por estos días.

Colombia ganó bien (trotando) e incluso tuvo la posibilidad de estirar la diferencia con un remate de Carlos Bacca que dio en el travesaño. ¿La única preocupación? James Rodríguez abandonó por un problema en el hombro tras caer en una jugada con Michael Bradley.

Para el final, una pastilla de realidad al DT de Estados Unidos, Jurgen Klinsmann, quien dijo:

“No hubo diferencia entre los equipos a excepción de los dos goles”

Yep. Lluvia de signos de interrogación.