13 de los 23 nominados de la selección de Ecuador, el primer escollo de Chile en la Copa América 2015, comparten un elemento común, una característica demasiado singular como para dejarla pasar: los 13 nacieron en el mismo lugar, la provincia de Esmeraldas, en la costa noroeste del país.

No somos los primeros en descubrirlo, por cierto. Los clubes de fútbol de Ecuador acuden en masa a reclutar los talentos surgidos de la región y la prensa ya bautizó a Esmeraldas como la cuna o la fábrica de fútbol del país.

En esta Copa América, los 13 futbolistas en cuestión son los siguientes:

  • Alexander Dominguez
  • Frickson Erazo
  • Juan Carlos Paredes
  • Walter Ayoví
  • John Narváez
  • Óscar Bagüí
  • Juan Cazares
  • Jonathan González
  • Pedro Quiñonez
  • Osbaldo Lastra
  • Enner Valencia
  • Jaime Ayoví
  • Miller Bolaños

En la lista no están los lesionados Felipe Caicedo y Luis Antonio Valencia, máxima figura del fútbol ecuatoriano, quien si bien no es originario de Esmeraldas es hijo de personas nacidas en el pueblo.

¿Cuál es el secreto? En Ecuador la respuesta está en dos elementos: la etnia y la geografía.

Erazo y Domínguez, dos representantes de Esmeraldas

Si bien el Tri está compuesto mayoritariamente por jugadores afro-ecuatorianos, en el país solo un 3% de la población responde a esta característica.

La mayoría de esa gente vive en la región de Esmeraldas y uno de ellos es Rafael Erazo, padre de Frickson, y quien explicó el talento deportivo de la zona al Miami Herald de la siguiente manera:

“Todo viene del hecho de que somos negros. Porque somos negros tenemos esta cultura de deporte y habilidades físicas. De aquí es de donde salen los mejores jugadores de básquetbol, los mejores pesistas y los mejores jugadores de fútbol. Está todo íntimamente vinculado a nuestro color de piel”

¿Cómo ayuda la geografía? Los esmeraldeños aprenden a jugar en la playa, donde es más difícil correr, donde es más difícil controlar el balón. Y todo es más complicado después de que la marea baja, entre arena barrosa. El desafío físico y mental, sin duda, los prepara para la alta competencia.

A ambos elementos, se agrega otro aspecto social. Esmeraldas es una de las regiones más pobres de Ecuador y el fútbol, entonces, surge como una posibilidad de dejar la carencia y tener una mejor vida. El jugador nacido en Esmeraldas tiene hambre de triunfo sobre la vida.