Colombia aterrizó en Chile para disputar la tercera fecha de las Clasificatorias rumbo a Rusia 2018. En sus maletas traía una misión malvada: hacer sufrir a La Roja. ¿El plan? Simple: bloquear los caminos de ataque del campeón de América y dar un golpe maestro.

Después del partido, cuando todos son generales, la jugada que resumió la estrategia fue la patada de James Rodríguez a Matías Fernández.

Sí, así se sintió el 1-1 entre ambas selecciones en el Estado Nacional. Como una dolorosa patada en la zona más noble de un ser humano del género masculino.

Colombia acosó a los jugadores chilenos con la intención de no darles ni un centímetro de ventaja, apostando al error y a algún contragolpe que les permitiera hacer el máximo daño posible. La maquiavélica idea parecía quedar anulada al final de la primera etapa, cuando el propio Mati Fernández -en jugada preparada, una de sus habilidades más subestimadas- lanzó un perfecto centro a la cabeza de Arturo Vidal para marcar el 1-0.

Sin embargo, fue el propio James Rodríguez, en pleno segundo tiempo, el que se encargó de darle éxito a la misión de José Pekerman, al igualar el marcador. Tras eso, Chile no tuvo reacción e incluso casi lo pierde: Sánchez y Vargas se extraviaron entre los zagueros cafeteros, el eterno ir y venir de Mauricio Isla fue en vano, mientras que los cerebros del mediocampo se quedaron sin sus dosis de talento.

No hay dudas de que fue uno de los partidos más grises de la era Sampaoli, quien resumió el resultado en dos frases:

“Había mucha confusión y no había ataque ni vértigo”

“Faltó lo mejor que hace Chile: someter a los rivales”

El próximo encuentro clasificatorio será el 17 de noviembre, ante Uruguay en Montevideo. Colombia, en tanto, enfrentará a Argentina. ¿Los otros resultados? Ecuador venció a los uruguayos por 2-1, Bolivia goleó 4-2 a Venezuela, mientras que Perú – Paraguay y Argentina – Brasil se juegan este 13 de noviembre.