Un tercio del Apertura 2014 ya es historia. La sexta fecha entregó grandes encuentros, pese a ser un poco tacaña en goles (apenas 19).

El torneo comienza a mostrar patrones interesantes. El más importante tiene que ver con la lucha por el título, donde si es que no existe un zarpazo de O’Higgins (11), se definiría entre Universidad de Chile (16), Colo Colo (13) y Santiago Wanderers (13), los equipos más solventes de las primeras seis fechas. Queda mucho, es cierto, pero el nivel de juego exhibido por los 18 equipos que componen la Primera División ayuda a elaborar ciertas hipótesis sobre quiénes están en la lucha y quiénes ya piensan en el Clausura 2015.

Uno de ellos, por ejemplo, es la Universidad Católica, que apenas ha sumado dos triunfos y está a lejanas 10 unidades de la U, líder del torneo.

Como no hay descenso todavía no es tiempo de discusiones, pero Barnechea, Audax Italiano y Unión La Calera necesitan hacer algo ahora mismo si es que no quieren ganarse los boletos a la B.

Ahora, repasamos la 6ª Fecha del Apertura, a través de sus héroes y sus villanos:

HÉROES

1. Esteban Paredes. Salió enojado, porque quería hacer más goles. Así es Esteban Paredes, el jugador más determinante del torneo. Con sus dos tantos a Barnechea, el zurdo sumó su séptima conquista del Apertura, más de la mitad de los 13 que lleva Colo Colo en el campeonato, y comanda la tabla de máximos artilleros del fútbol chileno.

2. Gustavo Canales. Los azules fueron un vendaval ante Huachipato, equipo que venía con la moral en alto. Gran parte de ese rendimiento residió en los hombros de Gustavo Canales, quien organizó el ataque universitario y marcó su quinto tanto en el Apertura, poniéndose a la caza de Esteban Paredes.

3. Akermann Silva. Nacido en Venezuela y crecido en los cerros de Valparaíso, el joven Akermann se transformó en el salvador de Unión La Calera en su visita a Cobreloa. El delantero anotó en el cuarto minuto de descuento para dar un punto a los cementeros, en su expedición a La Madriguera.

4. Renato Ramos. El Tiburón comenzó en la banca del duelo entre la UC y Palestino, pero terminó convertido en el jovencito de la película. Primero con una asistencia para el empate y luego marcando el 2-1 definitivo en favor de los tricolores. Ramos, además, marcó su noveno tanto contra los cruzados con 6 camisetas diferentes (Ñublense, Universidad de Concepción, Everton, Antofagasta y San Marcos). Un verdadero verdugo.

VILLANOS

1. Julio César Falcioni. La UC esté en crisis, pero aún no sabemos qué tan profundo es su precipicio. Cuatro derrotas en seis partidos (sin contar la Copa Sudamericana) alzan a Julio César Falcioni como uno de los peores técnicos de la UC en la última década. Los cruzados no juegan a nada: perdieron su distintivo toque y ni siquiera son un equipo ordenado-defensivo como se supone que son los equipos entrenados por el ex arquero. Es cierto que este plantel de la franja carece de jugadores de categoría, pero Falcioni tampoco ayudó en la construcción de uno mejor: Matías Cahais y, sobre todo, Mauro Óbolo parecen destinados a un corto paso por San Carlos.

2. Enrique Osses. El árbitro mundialista tuvo una deficiente actuación en el duelo entre Ñublense y O’Higgins. Luego de que los locales se pusieran en ventaja, el referee cobró un penal en favor de los celestes por una supuesta mano de Sebastián Montesinos, a quien mostró la tarjeta roja. Las imágenes demuestran que la pelota nunca tocó las extremidades del defensor: fue todo pecho. La mala decisión se convirtió en el 1-1 final entre chillanejos y rancagüinos.

3. La dirigencia de Cobreloa. Calama es una bolsa de gatos. En la semana fue despedido el DT Marcelo Trobbiani y los jugadores se amotinaron exigiendo que su hijo Pablo se mantuviera en la banca. Trobbiani tenía mal rendimiento y pésimas relaciones con parte de los dirigentes loínos, lo cual, eventualmente, justifica la decisión. El problema, sin embargo, es que la fricciones de la dirigencia con los técnicos naranja son tema en cada uno de los torneos disputados

4. Bryan Cortés. El joven portero de Iquique fue expulsado a los 17 minutos de juego, en el duelo ante Antofagasta. Si bien su relevo Alejandro Becerra contuvo el disparo desde los 12 pasos, los dragones quedaron condicionados con un jugador menos, cayendo finalmente por la mínima.

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