Uno siempre soñó con ser campeón del mundo. Y ese sueño es el que acaba de cumplir un tipo nacido en el humilde pueblo de Viluco: Claudio Bravo.

El arquero chileno defendió la puerta del Barcelona en el triunfo por 3-0 sobre River Plate de Argentina, en el Mundial de Clubes 2015. El trío MSN (Messi, Suárez, Neymar) con la ayuda de Iniesta se encargó de los goles, mientras que el portero estuvo solvente en las pocas chances de los millonarios. Sobre todo, hacia el final, cuando con un manotazo excepcional -y la ayuda del palo- evitó el gol del honor.

Con su gran actuación, el capitán de Chile además logró convertirse en el jugador con más títulos del planeta durante 2015. Seis: Liga BBVA 2014-2015, Champions League (banca), Copa del Rey, Supercopa Europea, Copa América y Mundial de Clubes.