99 años de mala historia al tacho de la basura. Si prefieren los clichés: no hay mal que dure 100 años. Chile se sacudió de los eternos fantasmas del fracaso para levantar por primera vez la Copa América, el trofeo que nos eleva como los mejores del continente.

Había temor en la previa de la final ante Argentina, por Messi, por Di María, por Mascherano, por una estadística demoledora en favor de la Albiceleste. Sin embargo, también existía la sensación única en el aire de que ESTA era la ocasión, de que la semilla del triunfo plantada por José Sulantay y Marcelo Bielsa por fin germinaría en la alegría más grande de nuestro fútbol.

Chile jugó el partido de la vida, controlando demonios externos e internos, sellando con clase un torneo único.

Aquí, los dejamos con el uno x uno de la final ante Argentina, la final que coronó a Chile como el mejor de América:

CLAUDIO BRAVO: Cóndor Chico —> Gran Cóndor. MO-NU-MEN-TAL. Tipo maduro, centrado, solvente. Con la banda de capitán transmitió seguridad a los 17 millones de chilenos. Apenas cuatro goles en contra en todo el torneo y ante Argentina milagroso en un cabezazo de Agüero y sublime conteniendo el penal de Éver Banega. Reunió méritos para ser considerado el mejor arquero chileno de todos los tiempos.

MAURICIO ISLA: Por momentos volvió a ser el Huaso Cósmico de Canadá 2007. Surcó la banda derecha con autoridad y su derechazo en los cuartos de final ante Uruguay será recordado eternamente. Ante Argentina su labor ofensiva estuvo mucho más contenida que en duelos previos, porque debía que estar atento a Marcos Rojo y Ángel di María. Dicha misión la cumplió de manera quirúrgica, como un fuera de clase.

FRANCISCO SILVA: Entró a la nómina a última hora y no jugó ningún minuto hasta la final, reemplazando al suspendido Gonzalo Jara. Pese a cierta resistencia del público, el Gato tapó millones de bocas. Sin ser muy veloz estuvo enorme conteniendo a Sergio Agüero y a quien se colara por su sector. Calladito y cumplidor.

GARY MEDEL: FENÓMENO. Uno de los candidatos a mejor jugador del torneo. En la Copa América se ganó el premio a jugador del pueblo, alentando a sus compañeros, a los hinchas, a medio mundo. El Pitbull se multiplicó en la cancha para anular a cada rival que se le cruzó, incluido Leo Messi. Hasta hizo un gol de colección ante Bolivia. Un coloso que entra por la puerta grande al Olimpo del fútbol chileno.

JEAN BEAUSEJOUR: La banda izquierda fue quizás el gran puzzle de Jorge Sampaoli. Beausejour alternó con Mena y Albornoz en esa posición y ninguno convenció totalmente al DT. Pero en la final le tocó a él, tuvo ciertos inconvenientes en la marca, pero de a poco fue tomándole la mano al partido. El único chileno en hacer dos goles en un Mundial, ahora sumó otro lugar en la historia.

MARCELO DÍAZ: Carepato tuvo una copa irregular, zigzagueante en términos de rendimiento. Sin embargo, en la hora final estuvo glorioso. A veces como tercer central, a veces como volante de contención, Díaz realizó quizás su mejor partido con la camiseta de Chile. Estuvo en todos lados: para orquestar ataques y para robar balones de manera quirúrgica cada vez que nos encomendábamos a todos los santos. Partidazo.

CHARLES ARÁNGUIZ: Otro de los candidatos a jugador del campeonato. El Príncipe es menos grandilocuente en términos públicos que varios de sus compañeros, pero habla en la cancha. Cuando los circuitos no se conectaban, Aránguiz siempre apareció para mostrar el rumbo. Ante Argentina anuló a Javier Pastore e impuso sus términos en la mitad de la cancha. Anotó su penal en la final con la frialdad que lo caracteriza. Si hubiese que hacer un paralelo social es el working class hero de esta Selección.

ARTURO VIDAL: Tremenda Copa América del Rey Arturo -con un hiato de tres partidos después de su choque en el Ferrari-. La buena es que volvió a su nivel en el duelo más importante. Mordió, corrió y con su ímpetu contagió a sus compañeros para pelear cada pelota. Tuvo chances de anotar y convertirse en héroe antes de tiempo, pero no conectó bien sus remates. En la tanda de penales marcó con un poco de suspenso, pero marcó.

JORGE VALDIVIA: Le demostró al mundo porque es conocido como el Mago. Por fin, y de manera consistente, Valdivia exhibió su talento a lo largo de todo el torneo. Maestro del pase con ventaja y de la asistencia de gol. Ante Argentina no estuvo tan brillante, debido al rigor impuesto en la marca albiceleste. Las faltas, la fricción lo fueron desgastando, pero nada de eso borra su increíble juego en la Copa América.

EDUARDO VARGAS: Edú fue el goleador del torneo (junto a Paolo Guerrero). Eso básicamente resume qué tan letal es cuando se pone la Roja. Ante Argentina estuvo bien resguardado, pero nadie duda que gracias a él, gracias a sus fantásticos goles en las semifinales ante Perú, Chile dio el paso más importante a la gloria. Aquel día, Vargas nos salvó de los nervios y los fantasmas.

ALEXIS SÁNCHEZ: La Copa América no fue el show más rutilante en la vida de Alexis. Marcó ante Bolivia, deleitó con varios lujitos, pero siempre quedó la sensación de que las ansias por demostrar que es el mejor le anduvieron jugando en contra. Pese a eso, Alexis es Alexis y apareció en el momento justo, en el momento que importaba para sentenciar la gloria con un penal lleno de clase y alegría. Ídolo.

MATÍAS FERNÁNDEZ: Fue duro ver a Fernández entrar ante Ecuador y ser expulsado por doble amarilla. Pero luego, cada vez que fue requerido, respondió. Tiene una sintonía distinta a la de Valdivia, menos chispeante, pero ofrece otras variantes. Ante Argentina fue al piso, recuperó, puso tiros de esquina donde duele -como es habitual en él- e inició la tanda de penales con un lanzamiento que debe ser enseñado en las escuelas de fútbol.

ÁNGELO HENRÍQUEZ: Jugó ante Bolivia y tuvo impacto en dos goles. Su siguiente aparición fue ante Argentina y demostró que debe estar en cada nómina de Chile, correteó, intentó crear e incluso ayudó en pelotas detenidas en contra. Hay futuro de gol en sus piernas.

***Al final, obviamente, hay que mencionar al resto de los inmortales:

David Pizarro -que cada vez que ingresó deleitó con gotas de Fantasista-, Eugenio Mena, Miiko Albornoz, José Rojas, Gonzalo Jara -titular indiscutido hasta el incidente del dedo entra las nalgas de Cavani- Mauricio Pinilla, José Pedro Fuenzalida, Felipe Gutiérrez, Johnny Herrera y Paulo Garcés.

JORGE SAMPAOLI: Párrafo aparte y de agradecimiento al DT. Sucesor de las enseñanzas de Bielsa, Sampaoli tiene su lugar en la historia gracias a una metodología de trabajo incesante. Tuvo errores, cierto, algunos experimentos que no resultaron (Vargas de lateral), pero a la larga su esquema fue fantástico. Sobre todo, en la final con la inclusión de Silva y la doble tarea de Marcelo Díaz como tercer central y volante de contención.

Chile fue una máquina de posesión, resolvió sus limitaciones defensivas de manera inteligente e incluso nadie se acordó de la falta de gol que sufría el equipo antes del torneo. Sampaoli hizo su trabajo y tuvo su premio.