Este fin de semana comenzaron las clasificatorias para la Euro 2016, la cual por primera vez entregará 24 boletos (uno está reservado para Francia, organizador del evento). Hubo resultados obvios (triunfo de Alemania a Escocia), sorpresas (la victoria de Albania a Portugal por 1-0) y  momentos históricos como el debut de Gibraltar.

Gibraltar es un pequeño territorio de 30 mil habitantes que en el mapa enfrenta a África desde el sur de España, pero que depende administrativamente del Reino Unido. No es un país independiente, pero desde 2013 es considerado dentro de la UEFA como miembro activo. En otras palabras, en el mundo del fútbol, Gibraltar tiene derecho a su propia Selección Nacional.

Desde entonces han jugado varios amistosos, siendo el más significativo el triunfo (el primero en sus libros de historia) por 1-0 sobre Malta, obtenido en junio pasado.

La gran gracia de Gibraltar es que siendo una localidad tan pequeña, el fútbol no tiene el mismo desarrollo que en otros países, por lo que deben echar mano a lo que hay. Sus seleccionados son policías, bomberos, vendedores, electricistas, personas comunes y corrientes a las que les gusta jugar a la pelota.

Esos mismos hombres hoy se visten de gala para enfrentar la primera competencia oficial de Gibraltar: las clasificaciones a la Euro 2016. El equipo fue sembrado en el Grupo D, junto al campeón del mundo, Alemania, Polonia, República de Irlanda, Escocia y Georgia. Nada fácil.

El debut fue este domingo ante Polonia, en el estadio Algarve, con el siguiente 11 inicial:

  • Jordan Perez: Bombero
  • Scott Wiseman: Futbolista profesional
  • Roy Chipolina: Funcionario de aduana (capitán)
  • David Artell: Director de Academia Crewe
  • Joseph Chipolina: Oficial de aduana
  • Ryan Casciaro: Policía
  • Rafa Bado: Vendedor
  • Liam Walker: Futbolista profesional
  • Brian Perez: Electricista
  • Lee Casciaro: Policía
  • Kyle Casciaro

Trabajadores, hermanos (los Casciaro) y familiares (los Chipolina).

Gibraltar2

Gibraltar Football Asociation

¿El resultado? Un doloroso 7-0 en contra -con cuatro goles de Robert Lewandoski- que se transforma en la peor derrota de su corta historia. El tropezón, sin embargo, no amarga la felicidad de Gibraltar. Saben que algún día también vivirán glorias para ser recordadas eternamente. Ese día celebraremos con ellos.