Si el fútbol de la Copa América Centenario no es suficiente para tu paladar, ahora nos sumamos al menú la Euro 2016. Comenzó el viernes con un bello tanto de Dmitri Payet en el 2-1 de Francia sobre Rumania, continuó con un 1-0 de Suiza sobre la debutante Albania, la victoria de Gales por 2-1 sobre Gales y un decepcionante 1-1 de Inglaterra ante Rusia.

Los ingleses están decepcionados, porque el empate fue en los últimos minutos, y se descargan con los jugadores. Sin embargo, la realidad es otra, el verdadero culpable es Mick Jagger. O más bien, la maldición de Mick Jagger.

Si no eres familiar con la maldición de Mick Jagger, he aquí un breve recordatorio:

En el Mundial de Sudáfrica 2010, el líder de los Rolling Stones asistió a tres partidos y en todos quedó eliminado el equipo al cual apoyaba: Inglaterra, Estados Unidos (al que apoyó con Bill Clinton y Brasil (el país de su hijo con la modelo Luciana Giménez). ¿Coincidencia?

En el Mundial de Brasil 2014, Jagger digo en un concierto que Italia sería campeona y quedó eliminada en primera fase. En Lisboa apoyó a Portugal y los lusos quedaron out. Después apoyó a Inglaterra ante Uruguay y adiós Inglaterra. ¿La guinda para la torta? Fue al estadio para apoyar nuevamente a Brasil junto a su hijo y los dueños de casa terminaron perdiendo 7-1 ante Alemania.

Ahora, si Inglaterra realmente quiere avanzar en la Euro 2016, todos saben la receta: callar a Jagger y mantenerlo lejos, muy lejos de los estadios en que juegue la selección. Es tiempo de aprender la lección.