River Plate aplastó a Tigres de México y es el nuevo campeón de la Copa Libertadores de América.

Un sueño que hace apenas cuatro años estaba lejísimos, tan lejos como el Kepler 452-b. El 2011, los millonarios vivían sus días más horrendos: hinchas -encarnados en el Tano Pasman– puteando frente a la TV, hinchas lanzando gallinas al césped del Monumental tras el inesperado y primer descenso del equipo a la B.

En ese entonces, creer en la chance sonaba imposible incluso para el más optimista de los fanáticos. Sin embargo, la banda sangre vivió la procesión, curo sus heridas lentamente y poco a poco fue construyendo los pilares que hoy lo tienen en la cima del continente: volvió a Primera, de la mano de Ramón Díaz consiguió su primer título después del infierno y en los últimos 18 meses se ha puesto dos coronas internacionales: la Sudamericana y la flamante Libertadores 2015.

Parte del título es de los jugadores. Una base en la que se cuentan tipos como Marcelo Barovero, Ramiro Funes Mori, Jonathan Maidana, Carlos Sánchez, Matías Kranevitter, Leonardo Ponzio y Fernando Cavenaghi, quien jugó su último partido en River. Sin embargo, si hay que poner un rostro responsable en los anales de la historia, el reconocimiento va para el arquitecto del plantel, el DT Marcelo Gallardo.

El Muñeco, el pibe que soñaba con ser piloto de avión, el tipo que escucha de Led Zeppelin a Bersuit Vergarabat, el tipo que creció chuteando un balón con la misma camiseta de River Plate, fue quien le devolvió la identidad al club: fútbol vistoso, de presión alta, ofensivo. Fútbol de paladar negro. Devolvió la confianza a los jugadores, dueño de un ojo agudo para hacer cambios y traer las piezas justas para culminar la obra. Ahí están Tabaré Viudez, Nicolás Bertolo y Lucas Alario, figuras esenciales en los últimos cuatro partidos de la Libertadores, la tercera que adorna las vitrinas de Núñez, después de las copas del 86′ y el 96′.

Gallardo, para las medallas personales, además agregó un hecho histórico: es el primer jugador de River en ganar la Copa Libertadores como futbolista (1996) y como entrenador (2015). Algo grande y que puede seguir creciendo a fin de año, cuando los millonarios disputen el Mundial de Clubes.

Sí, otro sueño es posible. Pero mientras llega la cita, aquí puedes revivir los goles de River Plate a Tigre y que convirtieron a la banda sangre en el nuevo campeón de la Copa Libertadores.

ALARIO

SÁNCHEZ

FUNES MORI