Quizás Lionel Messi no es el mismo de hace un par de temporadas. Sin embargo, con los ahorros y con lo que todavía le queda (que no es poco) día a día conquista nuevos territorios, transformándose en quizás el emperador más grande en los libros del fútbol.

El pasado domingo, en el 6-1 del Barcelona al Rayo Vallecano, batió el récord de tripletas en la Liga BBVA, sumando una nueva medalla a su infinita colección, la cual se expande tal como lo hace el Universo. Sus números son una fuerza destructiva sin igual que destruye todo lo que vivió antes de él.

La infografía arriba -hecha por el misterioso sitio Grup14.com– muestra cómo el argentino se ha vuelto un dominador del juego sin contrapeso. Un día hubo Di Stéfanos, Zarras, Raúles. Todos hoy condenados a capítulos más pequeños de esta antología. 143 años de historia opacados bajo la sombra de sus letras: M E S S I.

Lo increíble es que aún tiempo para derribar más ladrillos. Messi apenas tiene 27 y, pese a los amagos de Cristiano Ronaldo, no existe en el campo de batalla alguien que sea capaz de amenazar su imperio. La tarea quedará para futuras generaciones, jóvenes que en su búsqueda por ser el mejor tendrán que escalar los infinitos muros de su grandeza.