Una imagen clásica de las canchas chilenas de los 90 es un carrerón del uruguayo Carlos María Morales que acabó en un foso del estadio Monumental, la misma desgracia que acaba de ocurrirle a Joel, delantero camerunés del Coritiba brasileño.

El artillero convirtió un golazo de contraataque para poner el 3-1 final sobre el conjunto paulista, uno de los líderes del Brasileirao.

La emoción fue tan grande que salió disparado hacia un costado con la idea de celebrar junto a la hinchada. Sin embargo, al momento de saltar las vallas publicitarias, Joel olvidó un pequeño detalle: el túnel de acceso a la cancha.

Joel desapareció en acción.

El tipo terminó dolorido, pero sin lesiones mayores. Una suerte que no tuvieron otros tipos a la hora de convertir el instante más glorioso del fútbol en un drama. ¿Ejemplos?

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Paulo Diogo, ex compañero de Jean Beausejour y Jorge Valdivia en el FC Servette perdió un dedo festejando en las rejas