La llegada de Pep Guardiola al Manchester City ha cambiado diametralmente la vida de los jugadores del Manchester City. Y no para bien. El entrenador detenta poder absoluto y sus medidas han tenido impacto inmediato en las libertades individuales de los futbolistas. Tanto que nos preguntamos, ¿dónde está la ONU? ¿dónde está Amnistía Internacional?

Guardiola (o Kim Jong-Pep, si prefieres) comenzó eliminando la pizza de la dieta de sus Ciudadanos y amenazando con que cualquiera que violara las reglas sería exiliado del primer equipo. Ahora acaba de limitar el acceso a internet, un derecho humano irrenunciable en la vida moderna.

Todo esto lo sabemos gracias a la arriesgada denuncia de Pablo Zabaleta, miembro del plantel de Manchester City.

“Internet ha sido cortado, estamos incomunicados. Ni siquiera usamos 3G”.

La tragedia humanitaria se complementa con la idea de hacer comer al plantel completo bajo el mismo techo:

“Nos fuerza a tomar desayuno y almorzar juntos, en el club”.

Finalmente, Zabaleta aligeró el tono de sus declaraciones, quizás por miedo a las represalias y castigos que pueda recibir en el régimen del Manchester City, alabando al gran líder:

“Siempre uno quiere y sueña con trabajar con los mejores entrenadores, y hoy tengo la oportunidad de trabajar con uno de ellos… De hecho, aprendes mucho, especialmente sobre cómo uno debería vivir”.

zabaleta

Manchester City / Facebook

Buena suerte Pablo, buena suerte.