China está haciendo temblar los cimientos del fútbol mundial. Luego de una eterna siesta, el gigante asiático comenzó a abrir los bolsillos y el resultado es un desfile de transferencias por sumas monstruosamente ridículas.

Hebei Fortuna China abrió los fuegos con el fichaje de Gervinho, proveniente de la Roma, por un precio de 18 millones de euros. El récord fue batido unos días después por el Jiangsu Suning que pagó 33 millones de euros por Ramires, ex Chelsea. ¿El siguiente paso? El actual campeón Guangzhou Evergrande Taobao desembolsó 45 millones de euros por el colombiano Jackson Martínez (ex Atlético Madrid). ¿La marca vigente? Los 50 millones de euros puestos por el Jiangsu Suning para conseguir la firma del brasileño Alex Teixeira.

Otros que han caído a la tentación son Asamoah Gyan Demba Ba, Fredy Guarin y Tim Cahill.

El derroche de dinero, por cierto, aún no termina. El período de fichajes de la Super Liga China recién termina el próximo 26 de febrero y la sed de triunfos parece no tener límites. Hay quienes dicen que un equipo anda detrás del DT Jose Mourinho, algunos hablan de Wayne Rooney y que Chelsea rechazó una oferta de 110 millones de euros por Oscar.

¿Qué diablos está pasando?

La Super Liga China fue fundada recién en 2004 y ha ido creciendo paulatinamente. Primero a nivel local y luego atrayendo a algunos brasileños y argentinos de renombre, entre ellos Darío Conca y Walter Montillo. Hace un par de años, también fueron convenciendo a directores técnicos con larga experiencia: Sven Goran Eriksson, Alberto Zaccheroni, Gregorio Manzano y Luiz Felipe Scolari, por nombrar a algunos.

Sin embargo, el impulso mayor está siendo gestionado desde el gobierno. Xi Jinping es un cabeza de pelota y está aburrido de ver a la selección de su país dando pena en los mundiales. Por lo mismo, ha hecho lobby con las empresas dueñas de los clubes para que inviertan en infraestructura y se rodeen de los profesionales más aptos para hacer surgir al dragón dormido. Suning, de hecho, es una empresa de retail, y Ali Baba -el Amazon chino- tiene una inversión importante en el Guangzhou.

¿Será esta una golondrina que hace verano? Los datos parecen refutar la idea. El fútbol chino tiene un promedio de asistencia a los estadios en orden de los 22 mil espectadores por partido. Las proyecciones hablan que ese número superará los 25 mil en esta nueva temporada, poniéndose detrás de la Bundesliga y la Premier League, los torneos más populares del mundo. Ni hablar de cómo han crecido los contratos publicitarios y televisivos para transmitir los juegos de la Super Liga China.

Con todo esto muchos se preguntan si algún día China será el destino número uno para los futbolistas del mundo. El DT del Arsenal, Arsene Wenger, lo cree posible: “China parece tener el poder financiero de mover todas las ligas de Europa a China”.

Igual, aquí dejamos la pregunta abierta. Todo está por verse.