Decir que Joseph Blatter arruinó la integridad de la FIFA sería quitarle el crédito a su antecesor, Joao Havelange. El máximo organismo del fútbol ha sido corrupto por décadas y Blatter no solo fue incapaz de detener las malas prácticas, sino que además las institucionalizó, pudriendo cada una de sus raíces.

Sobornos, favores, asociaciones ilícitas que hoy tienen a la FIFA bajo una investigación del FBI y que hicieron insostenible su presencia: después de 17 años en el poder, Blatter se vio obligado a renunciar a su cargo, tan solo cuatro días después de haber sido reelegido.

La demanda de transparencia hecha por federaciones europeas y americanas, pero sobre todo de algunos auspiciadores -¡qué paradoja!-, dieron el empujoncito extra a una salida que parecía imposible.

En sus 17 años como presidente -y ¡41! como funcionario- de la FIFA, Blatter deja un legado sucio, opaco y polémico. Que incluso va más allá de la corrupción. El escritor David Yallop, autor de “¿Cómo se robaron la Copa”, lo define así

“Joseph Blatter tiene 50 nuevas ideas cada día, 51 de ellas son malas”

Sepp tenía ideas pésimas. Aquí, de hecho, armamos una lista con sus peores 7 propuestas. La mayoría, por suerte no llegó a ser una realidad, pero algunas sí lograron manchar la pelota.

1 Fútbol de cuatro cuartos

Antes de asumir su rol como presidente de la FIFA, Blatter fue secretario general de la entidad. En esa posición ya mostraba su tendencia a las malas ideas. Una de ellas, a propósito del Mundial de Estados Unidos 1994, era convertir el fútbol en un partido de básquetbol de cuatro tiempos. Pensaba que era la única manera de entretener a los estadounidenses, como si estos no pudieran estar sentados 45 minutos sin comerciales. A la vista del tiempo, parece que Sepp solo buscaba más dinero.

Afortunadamente, la idea fracasó. “Los futbolistas son muy conservadores”, dijo a la revista alemana “Stern”, después de que fuera desechada.

2 Porterías más grandes

Es cierto, hay partidos que terminan 0-0 y que son grandes inductores de una siesta, pero ¿se imaginan partidos que terminen 11-5, 9-8 o Tonga siendo goleado 80 a 0? Bueno, a Blatter -aún como secretario general- se le ocurrió que una forma de conseguir más goles era agrandar los arcos: 50 cm. extra de poste a poste y 25 cm. extra de altura. Su plan era que todo estuviera listo para el Mundial de Francia 1998. Luego, como presidente, insistió en 2004.

Gracias a los dioses del fútbol, esto nunca ocurrió. No hay nada como ganar y celebrar un 1-0 en el último minuto de juego.

3 Ropa apretada para el fútbol femenino

A muchos les sonará como una buena idea, pero en realidad solo encierra una actitud machista y poco saludable. Las mujeres que juegan fútbol lo hacen por el juego y no para complacer a hombres pervertidos de 80 años. El fútbol no es un desfile de moda, aunque CR7 nos quiera convencer de lo contrario.

La frase de Blatter (2004), completita, fue la siguiente:

“Dejen a las mujeres jugar en ropas más femeninas, como lo hacen en el vóleibol. Podrían, por ejemplo, usar shorts más apretados. Las jugadoras de fútbol son lindas, si me perdonan decirlo, y ya tienen reglas diferentes a los hombres -como jugar con balones más livianos-. Aquella decisión fue tomada estéticamente, así por qué no hacerlo también con la moda”

4 Abolir los empates

Otra vez, los 0-0 no son muy sensuales, pero en ocasiones ambos equipos lo merecen. Por el contrario, un 1-1 de último minuto o una remontada para empatar 2-2 o 3-3, están llenos de emociones. Es cierto, no hay un ganador (y un perdedor) en el papel, pero eso también pasa en la vida.

Hay gente en el mundo que no comprende eso, que solo ve blanco y negro, y uno de ellos es Blatter quien varias veces intentó acabar con los empates, a través de un sistema de penales. “Cada juego debe tener un ganador. Cuando juegas a las cartas u otro juego siempre hay un ganador y un perdedor. Debemos tener el coraje de introducir una decisión final”, dijo, mientras el resto de la FIFA miraba por la ventana.

5 Eliminar el offside

El fuera de juego es parte esencial del fútbol. Eliminarlo sería como quitar la salchicha de un hot dog, sería quitar el derecho que todo humano tiene para explicar qué diablos significa un offside a una persona que no tiene la más remota idea.

Blatter quería un deporte más atractivo, pero el problema es que daba alimento al futbolista que todo futbolista odia: el lauchero, el pescador.

6 Tarjetas amarillas por “celebración excesiva”

Hasta ahora vimos solo ideas que fracasaron, pero en otras ocasiones Blatter tuvo éxito. En 2004 mandó a los árbitros a sacar tarjeta amarilla a todo jugador que se sacara la camiseta al festejar un gol. En otras palabras, Blatter le puso censura a la alegría. Sus excusas razones son varias:

  • Decoro (sí, el mismo tipo que quiere ropa ajustada para las mujeres)
  • Evitar pérdida de tiempo para el equipo en desventaja
  • Evitar mensajes ajenos al fútbol (“Jesús”, “Te amo mamá”, “Feliz cumpleaños, hijo”)
  • Evitar la exhibición de patrocinadores (que no son los oficiales, claro está)

La última, claramente, es la razón real, porque no hace ningún daño andar mostrando el six pack ni menos compartir la felicidad con tu familia.

7 Los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022

Rusia y Qatar tienen derecho a hacer mundiales de fútbol, sin dudas, pero ambos parecen estar marcados por las malas prácticas que hoy tienen a la FIFA entre las cuerdas. Sobornos, favores, dinero sucio. El peor de los casos es el de Qatar y por tres razones extra a las ya mencionadas:

  • Los mundiales siempre se juegan en verano y en Qatar, en dicha estación, las temperaturas son inhumanas (más de 50ºC)
  • Porque en Qatar ser homosexual es ilegal y Blatter avaló el régimen diciendo que “los fans gay debieran abstenerse de actividades sexuales” si van al torneo
  • La construcción de estadios se realiza con trabajadores sometidos a la esclavitud

¿Qué pasará con ese Mundial sin Blatter? Esa es una muy buena pregunta.