OK. Colo Colo no quedó eliminado de la Copa Libertadores por culpa de los palos. Lo eliminó la mala planificación del fútbol chileno, el nivel corneta de los refuerzos (a excepción de Matías Zaldivia) y la escasa habilidad técnica de su entrenador José Luis Siesta Sierra.

Sin embargo, al ver los últimos cinco minutos del empate 0-0 ante Independiente del Valle de Ecuador, es imposible no dejar de hablar de los palos. Bajo la lluvia y en su propio estadio, los postes se unieron para configurar una maldición, una verdadera noche de perros para el Cacique.

Cuando la Libertadores, otra vez, se escabullía de los dedos, Colo Colo se fue arriba, a machacar, sin imaginar que los palos le dirían no en tres ocasiones. Tres palos en cinco minutos. Aquí cada uno de ellos:

I. Juan Delgado a los 87′

II. Jean Beausejour a los 90′

III. Esteban Paredes a los 92′

Colo Colo -el útlimo equipo chileno en competencia- quemó todas las naves, cierto. Pero lo hizo a última hora, cuando ya era todo muy tarde. Quien resumió el fracaso en la Copa Libertadores de la manera más certera fue Jean Beausejour:

“Si no le ganábamos a Independiente del Valle en el Monumental, no merecíamos estar en la segunda fase”.

Cambio y fuera.