A una fecha del término del desmembrado Apertura 2015, solo dos equipos tienen opciones de levantar la copa: Colo Colo y Universidad Católica. Y luego de lo visto en la última jornada, a ninguno de los dos les sobra nada. Ambos ganaron 1-0 a sus respectivos rivales, ambos contaron con la suerte de los palos y ambos vieron a los árbitros perdonándoles la vida con penales no cobrados.

Un verdadero mano a mano por el título.

La primera chance la tiene Colo Colo, equipo que tiene un punto de ventaja sobre la Universidad Católica. Al principio del torneo parecía que la 31 era un trámite. 7 triunfos en 7 partidos eran la razón sin cuestionamientos. Pero empezaron los tropezones y los problemas: derrotas consecutivas ante la misma UC y San Marcos de Arica acortaron las diferencias, las lesiones de Jaime Valdés le quitaron ritmo de juego, el despido de Humberto Suazo enrareció el ambiente, y ya es evidente que el Cacique es un equipo reventado físicamente, que muere en los segundos tiempos.

¿Su truco de sobrevivencia? Las demostraciones superhumanas del arquero Justo Villar.

Ante la Universidad de Concepción, los albos reflejaron lo que ha sido el torneo para ellos. Comenzaron bien, ahogando en tres cuartos de cancha, provocando los errores de Camargo y Manríquez en el mediocampo del Campanil, hasta que una asociación entre Esteban Paredes y Martín Rodríguez sacó premio. En el complemento, a Colo Colo se le fue acabando la bencina, Villar sumó atajadas para un monumento y a los 89, una mano en el área de Leonardo Cáceres quedó sin sanción. Penalazo no visto por el árbitro y que les permite aún tener la primera opción al título.

Para lograrlo deberán vencer a Santiago Wanderers en Valparaíso.

Caceres

Ahora la UC. Los cruzados son el equipo más goleador del torneo (31). Su rendimiento ha sido regular, excepto en los momentos en que ha tenido la chance de asaltar el primer puesto. Tras vencer a Colo Colo, cayó frente a Antofagasta en la fecha 9. Cuando el Cacique perdió ante Palestino, solo empató con Universidad de Chile en la jornada 13. O sea, no hay como para andar quejándose.

Por momentos la UC fue demoledora: a Cobresal y San Marcos les metió cinco. Sin embargo, últimamente, es un once apretado. El partido ante San Luis de Quillota fue la prueba. César Fuentes y Carlos Lobos fueron una ensalada de errores en el mediocampo, los laterales Fernando Cordero y Stefano Magnasco debían pedir permiso para subir, mientras que los wings Mark González y Jeisson Vargas hacían recorridos muy largos cada vez que se iban en ataque.

El equipo estaba quebrado, hasta que en una jugada con falta previa sobre Edwin Gómez, abrió a la defensa quillotana y permitió el ingreso goleador del capitán Cristián Álvarez. Luego, a rezarle a los santos: un palo de Sebastián Zúñiga y la omisión del juez Bascuñán a una mano de Fernando Cordero. Quizás no tan penal como el de Cáceres, pero de esas jugadas que son miradas de otra manera en el área de equipos chicos.

Un 1-0 justo, pero que alcanza para mantener la ilusión cruzada. ¿Las opciones? Ganarle a Audax Italiano en La Florida y que Colo Colo no consiga el triunfo en Valparaíso.

Cordero