En el pantallazo vemos la barrida de José Bizama. El jugador de Huachipato ya ha impulsado el balón hacia el costado del área, mientras que el colocolino Camilo Rodríguez sigue de pie. Un segundo después se revuelca en el suelo y el juez Julio Bascuñán comete el error arbitral más grosero del Torneo de Apertura 2015: cobra penal y permite al Cacique anotar y quedarse con los tres puntos.

Aquí no vamos a ver debajo del agua. Los árbitros se equivocan. Todos los días y todo el tiempo. Para unos y para otros. La pregunta que queda es simple: ¿hasta cuándo?

Las jugadas polémicas son buenas para la conversación, pero ya viene siendo tiempo de reducir su incidencia. La tecnología es una gran aliada que sigue siendo mirada bajo el hombro. Hasta ahora, su única inclusión -en algunas ligas- es en los arcos para determinar si la pelota entró o no entró al arco. Como este fin de semana, en que el Chelsea se quedó con las ganas de celebrar este remate, porque el balón no sobrepasó totalmente la línea de gol. Ouch.

Chelsea

No se trata de analizar todas las jugadas del partido, porque sería estúpido. Pero quizás se debería considerar todas aquellas acciones polémicas que podrían conllevar a un gol viciado: un penal o una anotación en offside (comentario al costado: qué manera de errar los árbitros asistentes chilenos en este ítem, no hay partido sin un mal cobro). Como en esos casos el balón ya está detenido, la “pérdida” de tiempo no sería tema. Menos con la instantaneidad de las repeticiones.

El árbitro, además, debería comunicar la decisión a viva voz y ojalá a través de los parlantes del estadio, como en el rugby.

Simple y fin a los llantos de que los árbitros “ayudan” a ciertos equipos. ¿Más historias del fin de semana? Aquí, algunas:

EL PATADÓN A TÉVEZ

Duelo Boca Juniors vs. Lanús y no hay piedad con el Apache, a quien mandan a buscar el penal de Higuaín con este viaje.

LOS 1.000 TRIUNFOS DEL BAYERN MUNICH

Sí, 1.000 triunfos en 1.714 partidos en la Bundesliga, luego de vencer 4-0 al FC Colonia. Uno de los tantos fue de Arturo Vidal.

Bayern

EL NUEVO BUFFON

También se llama Gianluigi, pero se apellida Donnarumma. Tiene apenas 16 años y con su 1,96 metros acaba de debutar como arquero titular del AC Milán. Los rossoneri ganaron 2-1 y Donnarumma -representado por Mino Raiola (Ibrahimovic, Pogba)- hizo un gran trabajo.