Hace un par de semanas, un escalofrío recorrió la espalda de los más 41 millones de habitantes argentinos. Leo Messi salía de la cancha con una lesión lumbar en medio de un intrascendente amistoso contra Honduras. La preocupación no era gratis, porque obligó a Messi a perderse el debut de la albiceleste en la Copa América Centenario.

Sin embargo, Messi está de vuelta.

En el día 8 del torneo, Messi apareció desde la banca para demostrar quién es el rey. A 30 minutos del final del encuentro entre Argentina y Panamá, Leo ingresó a la cancha baja una ovación y luciendo una coqueta barba llena de superpoderes que trituró a los canaleros.

El primero fue tras asistencia de cara de Gonzalo Higuaín, el segundo un tiro libre exquisito y el tercero una curva para los aplausos. Tres goles que lo ponen apenas a tres tantos del goleador histórico de Argentina, Gabriel Batistuta (56), y que también lo ponen al frente de la lista de artilleros de la Copa América Centenario junto a Philippe Coutinho de Brasil.

Habrá que ver qué otras sorpresas guarda el Messi embarbado.