Tiene 26 años, mide 1,82 m. y pesa 91 kilos. Todo fibra, todo músculo. Parece un boxeador peso pesado, sin embargo, su arte y sus golpes se desplieguen sobre el césped. Ahí, su instinto depredador es inmisericorde.

Ese es Wilfried Bony, la nueva máquina de goles que se suma al Manchester City de Manuel Pellegrini. El marfileño aterriza en los Citizens proveniente del Swansea y con la misión de ayudar al Ingeniero en la caza del bicampeonato en la Premier League.

¿Cuáles son sus virtudes? Disparo potente con ambas piernas, timing perfecto para el juego aéreo, fuerza y potencia para recibir de espalda al arco, además de una determinación que parece ilimitada. “Cuando se me pone algo en la cabeza no puedo fracasar”, le dijo una vez al The Guardian para explicar su fútbol y su habilidad para aprender idiomas. Sabe checo, holandés e inglés.

Bony nació en Bingerville, al sur de Costa de Marfil, y ahí al estilo favella (a pie pelado) dio sus primeros chutes. Su habilidad no pasó inadvertida y pronto fue reclutado por el Issia Wazi de la primera división local. Deslumbró fácilmente y hasta se consiguió una prueba en el Liverpool cuando tenía 19 años. En Anfield no le dieron bola, pero a Bony le quedó el gustito por Europa.

Su agente movió los hilos y el Sparta de Praga de República Checa fue el primer club que conquistó del Viejo Continente. Con 22 goles en 59 partidos, WIlfried derritió la lista de deseos del Vitesse holandés. En una mejor liga, y a medida que maduraba como persona, el delantero explotó todo su potencial: 46 anotaciones en 65 enfrentamientos. Ahora, para tener sus servicios había que poner un cheque grande sobre la mesa.

El Swansea de la Premier League dijo yo y puso 18 millones de dólares para construir sus sueños y el de sus hinchas. Bony no decepcionó y siguió inflando redes: 25 en 54 juegos, 9 de ellos en la actual temporada

Wilfried 2

Difícil resistirse a sus encantos. Por lo mismo, Manchester City ni se arrugó en pagar 42 millones de dólares por su pase. Al llegar a su nueva casa, Bony además mostró su reconocido gusto fashion.

Para el final, les contamos que Bony es tan bacán que tiene una cuenta Twitter hecha por fanáticos donde se postulan sus milagros.