Segunda fecha del Clausura 2016 de Chile y ya tenemos un monstruo grande y que pisa fuerte: la Universidad de Chile de Sebastián Beccacece. Es cierto, aún es temprano en el camino a la gloria, pero al mismo tiempo es imposible soslayar el 8-1 estampado sobre la frente y la moral de O’Higgins de Rancagua. Un partido que para los hinchas del Romántico Viajero terminó siendo una sinfonía.

El duelo comenzó con una desafinada (0-1, con gol de Lezcano para el Capo de Provincia), pero poco a poco las tuercas se fueron apretando y el azote azul caería en los pies de Gustavo Lorenzetti (x3), Mathias Corujo, Yerko Leiva, Gustavo Canales, Sebastián Ubilla y Patricio Rubio.

¿Cuáles fueron las claves de tan maciza actuación? Aquí unos apuntes:

1. Gonzalo Jara y Nicolás Ramírez, los centrales

La llegada de Jara fue quizás el mejor refuerzo del torneo. El seleccionado está por sobre el nivel del torneo. Veloz, presto en la recuperación y con unos cruces desde el fondo que abren en la cancha y perforan defensas rivales. Espléndido. No menor en el apartado es el aporte del juvenil Ramírez. Un tipo de apenas 18 años que juega como si llevara una década como profesional. No se pone nervioso y también posee un gran pie para habilitar desde el fondo. Con Jara aprenderá mucho y no sería raro verlo vestido de rojo en un futuro cercano.

2. Corujo-Rodríguez, el poder de la banda derecha

El uruguayo y el argentino hacen un tándem veloz y agresivo por la diestra. Intercambian roles y uno nunca sabe quién aparecerá en campo ajeno para rematar a gol o habilitar a un compañero. Lasarte tuvo miedo de ponerlos juntos, pero Beccacece se lanzó a la apuesta y hoy es puro petróleo.

3. Gonzalo Espinoza, núcleo y corazón

La carrera de Espinoza parece una montaña rusa con grandes alturas y profundas honduras. Peso, comportamiento y otro sin fin de elementos extra futbolísticos. Hoy, para suerte de la U, el jugador parece vivir en el primer estado, allá por las nubes. Corre, mete, recupera, marca el ritmo de los azules. Ante O’Higgins fue infatigable y le demostró a Beccacece por qué debía seguir abordo de este buque cuando todos dudaban de él.

4. Póker de ataque

Acá mencionamos a Gustavo Lorenzetti, Sebastián Ubilla, Patricio Rubio y Gustavo Canales. Uno a uno:

  • Lorenzetti: Irregular, pero dinámico viniendo desde atrás. Enchufado es demoledor y su tripleta ante O’Higgins es la prueba.
  • Ubilla: El Conejo estuvo punzante, provocando el error del rival. Tuvo premio con un gol, pero su aporte habilitador fue aún más excepcional.
  • Rubio: Más delgado, más rápido y creando poder de destrucción. Un hombre diferente al semestre anterior.
  • Canales: Saliendo de una lesión causó impacto desde la banca. El goleador es querido por la hinchada y Beccacece tendrá que ingeniárselas para darle un rol protagónico en algún momento de la campaña.